jueves, 14 de febrero de 2008

Ítaca


Te fuiste, vehemente, en busca de Ítaca,
encantado por el resplandor de un brillo cegador
arrancando las raíces sin ternura,
si miedos ni miramientos.

Te adentraste en la inmensidad azul
de un mar, perdiéndote en tus sueños.

Te fuiste, vehemente, en busca de Ítaca,
de tu Ítaca anhelada,
creyendo ver en la distancia
el sino de tu vida
y la gloria de tu lograda libertad.

Pero la ausencia levantó furiosa sus cadenas
y el alma se te inundó de dudas.

Viajar no es sólo avanzar hacia delante.
Viajar es morir y nacer en cada instante.
Es renunciar y abrirse a todo al mismo tiempo,
y tu lo comprendiste, pero tarde.

Llegaste a las puertas de Ítaca,
y no cruzaste.
Desde fuera observaste el brillo cegador
y descubriste
que eran millares de latas de conserva
pudriéndose al sol.
Por eso regresaste.
©Ignacio Bermejo

Fe




A veces, mi mundo se inunda de dudas y tormentos,
de silencios y soledades malvadas,
de sombras y de miedos.

A veces callo por pasar inadvertido,
pero es entonces cuando me siento muerto
y no puedo evitar abrir los ojos.

Busco la luz
para llenar mis manos
y alzarlas como un faro
que ilumine lo oscuro.

Allí estás tú, tan perdida como yo.

Me estabas esperando.



©Ignacio Bermejo

miércoles, 13 de febrero de 2008

PSOE, una opción inteligente.

Sobre todo para San Fernando, teniendo en cuenta el innegable potencial del PP en la ciudad de Cádiz por el peso político de Teofila Martínez, y la pérdida del PSOE en las últimas elecciones de la alcaldía histórica de Chiclana.
Si López Gil hubiera sido nombrado alcalde, San Fernando se habría convertido, sin lugar a dudas, en la perla bonita de la Bahía para el PSOE, y teniendo en cuenta que este partido es actualmente el que corta el bacalao, es lógico pensar que la exclusividad política de la que disfrutaríamos nos hubiera resultado tremendamente rentable. ¿Acaso no se habrían esforzado en modernizar San Fernando aunque sólo hubiera sido por rivalizar con la capital, como consecuencia de su vecindad, convirtiendo a la Isla en un agravio comparativo? ¿No se habrían esmerado en San Fernando para hacer de esta ciudad el espejo donde se mirase toda la Bahía?
San Fernando se habría convertido en un exponente socialista importantísimo, y ello habría producido un mayor esfuerzo para potenciar el crecimiento y el desarrollo que tanto necesitamos. Estoy convencido de que si López Gil hubiera llegado a la alcaldía, nosotros habríamos resultado tremendamente beneficiados, afirmación que hago al margen de cualquier criterio ideológico. Pero el pacto PA-PP lo impidió, aunque legítimamente, para encasillarnos políticamente en un doble sentido.
Por un lado, nuestra suerte va de la mano del PA, partido minoritario sin representatividad y sin poder alguno, allende nuestras fronteras. Es posible que esto moleste a sus votantes y partidarios, pero es la pura verdad. El PA es un partido en crisis que se sostiene a sí mismo a duras penas, volviéndose a presentar asociado al PSA, dando una claudicada ideológica hacia la izquierda, lo que lo convierte en un partido incongruente e inconsecuente, dado su socio de gobierno.
Por otro lado, la influencia de un PP interesado en sentarse en la poltrona a cualquier precio, incluso obviando y desatendiendo a su propio electorado, sometiéndose a un pacto de contenido desconocido que le obliga a mirar para otro lado, haciéndose cómplice de todo aquello que antaño criticó. Un partido que además es el que gobierna en la capital y con quien, previsiblemente, no nos enfrentaríamos jamás en la pelea territorial de nuestros intereses, teniéndonos que someter al teofilismo aún más de lo que ya estamos. Resulta impensable, que gobernando el PP en Cádiz, San Fernando pueda exigir absolutamente nada que contradiga los intereses de ésa otra ciudad. Menos incluso teniendo en cuenta su condición de capital.
No obstante, tenemos que reconocer que no de todo esto tienen la culpa los políticos. Gran parte del fracaso, de la desidia, del abandono, del desinterés, del desengaño, de la frustración, y del desencanto que sentimos en nuestras propias carnes, es responsabilidad de nosotros mismos, pues tuvimos la oportunidad en las pasadas elecciones y la desaprovechamos.
López Gil fue el candidato más votado. Es la verdad. Por ética lógica, él debería ser el alcalde, pero no lo es. La ley establece otras posibilidades en el caso del resultado obtenido, y los partidos minoritarios de la Isla se agarraron a estas como a clavo ardiendo. ¿Y por qué pasó esto? Pues porque la mayoría de los ciudadanos, víctimas del desengaño, rizan la pescadilla que termina por morderse la cola, al no acudir a las urnas a votar, pensando que un voto más o menos no tiene ninguna trascendencia. La baja participación electoral sólo beneficia a los mediocres, a aquellos que nada tendrían que decir si de verdad se manifestara la voluntad popular. ¿Cometeremos el mismo error una vez más?

jueves, 7 de febrero de 2008

Templanza, paciencia y caridad.

Todas las guerras son malas, absolutamente todas las guerras sin excepción. Esta afirmación debería de servir para unir y definir a todas las personas de bien.
El marchamo de cristiano que algunos lucen con orgullo en el pecho, no es motivo para que nadie abandere una lucha contra ése mal sintético inventado por los políticos de derecha que quieren desacreditar, a cualquier precio, al gobierno de ZP. Me apenan algunas declaraciones que están saliendo a la palestra, como por ejemplo la publicada en el Forum Libertas, un periódico digital católico en el que, como apoyo a las manifestaciones del Obispo de Palencia, Monseñor Munilla, quien se preguntaba si no habría suficientes laicos católicos que se sientan llamados a desarrollar una vocación política coherente con el ideal cristiano, cuestión lógica y respetuosa que merece una meditación profunda y seria, publica declaraciones como las de D. Serafín García Herreros, quien afirma textualmente lo siguiente “...cuando hagamos caso al “no tengáis miedo” del Santo Padre quizás podamos salir del ciclo mortal en que nos hemos metido. Y si no salimos así, saldremos de la forma en que siempre se sale: mediante una guerra, al parecer único árbol que da por fruto la paz.
Se nos olvida que la esclavitud es la del pecado, la del que ve reducido su campo de elección a lo malo. No poder elegir el bien es lo propio del auténtico esclavo. Y el esclavo conformista no sale de la esclavitud, sólo el rebelde.
El esclavo que se conforma con salvar lo accesorio a cambio de entregar lo esencial sufrirá y hará sufrir lo peor porque con su conformismo nos lleva a todos camino de la muerte. Es la urgencia de echar a Zapatero ¡ya! la que impide ver la importancia de echarlo ¡bien!” Ante perlas ideológicas semejantes, me pregunto dónde habrá olvidado este señor la misericordia de Jesús. ¿Será demócrata?
Que un encapuchado recrimine desde el altar de la Catedral del Mar, en Barcelona, las declaraciones de los Obispos, es obviamente un acto más que recriminable, pero si eso está mal y es, a todas luces, una intromisión en los derechos que tenemos los católicos a oír la Palabra de Dios en paz, ¿no es igualmente recriminable que fuera expulsado del templo con violentos golpes propinados por supuestos creyentes? ¿ No hubiera sido más correcto haberle invitado a salir con las formas y maneras que inculca el Evangelio? ¿Qué hay de aquello de poner la otra mejilla?
Para colmo, en otro periódico, concretamente en E-cristians, se pide a los cristianos de España, que escriban cartas a todos los periódicos, facilitando la dirección de estos incluso, para protestar por los ataques desmesurados del Gobierno de Rodríguez Zapatero a la libertad de expresión de la Iglesia. ¿No es justo lo contrario? ¿No es este periódico el que atenta contra la libertad de expresión del Gobierno? Es sólo cuestión de diferentes puntos de vista.
Independientemente de quien tenga la razón el periódico ofrece diferentes formulaciones para escoger o combinar, dando por sentado que los creyentes que se decidan a enviar las cartas recomendadas son incapaces de redactarlas por sí mismos. No obstante, eso sí, piden que con independencia de la fórmula que se adopte, se escriba la misiva con urgencia para insistir en los medios de comunicación durante los próximos días. ¿No es esto una manipulación en toda regla?
Yo me considero católico practicante. Soy un hombre con fe. Quizás por eso echo de menos un poco más de templanza, de paciencia y de caridad últimamente.

miércoles, 6 de febrero de 2008

El comunicado de los Obispos.

Los obispos de España tienen todo el derecho del mundo a criticar al Gobierno de turno. Pero también ellos son criticables, bajo el mismo argumento de la libertad de expresión, sobre todo, cuando las actuaciones de alguno de ellos se desligan tan claramente de su papel episcopal, y se adentran en política.
La agresividad que muestran últimamente en sus declaraciones y el hecho de sumarse a la confrontación constante que ha mantenido el PP en contra del Gobierno, nos desconcierta a muchos católicos practicantes que no entendemos cómo los obispos españoles se han posicionado tan claramente a favor de la derecha.
No concibo como se puede defender un determinado medio de comunicación donde se miente descaradamente y se manipula sin que nadie haga nada por remediarlo, como es el caso de la manifestación del 30 de diciembre en Madrid, donde hubo menos de 200.000 personas, dato contrastado, y la COPE se mantiene en la afirmación de que hubo más de dos millones. Un engaño manifiesto, que atenta a las claras contra el octavo mandamiento.
Sólo el Santo Padre está a salvo de errar cuando se pronuncia en cuestiones de fe o de moral, según el Dogma establecido en 1870, en el Concilio Vaticano I. Por tanto cabe la posibilidad de que los obispos se equivoquen al asociar el concepto de progresismo político con los términos aborto o divorcio, de igual forma que también es un error pensar que las personas que voten al PP no se vayan a divorciar o a abortar en el futuro. Tenemos clarísimos y conocidos ejemplos que demuestran lo contrario, que me guardaré de citar con nombres y apellidos por eso de la caridad cristiana.
Cada persona es un universo. Por eso, hay muchos que aún discrepando con determinados postulados del programa socialista, encuentran en ése partido la política más próxima a su forma de pensar, y opino que nadie debería coartarles su intención de voto. Hacer eso sí que es atentar contra la democracia.
En cuanto a la acusación de negociar con los terroristas, recordar que serán “Dichosos los que trabajen por la paz, porque ellos se llamaran los hijos de Dios” ¿No es eso lo que dijo Jesús en la montaña? “Trabajar por la paz”, bien aventuró, sin especificar en qué manera. No obstante, así lo han hecho todos los gobiernos, y en ningún caso debiera convertirse en un arma arrojadiza contra Zapatero para robarle votos a favor del PP. Hablemos claro. Nadie ha pactado o negociado con ETA. Todos han conversado con esa organización terrorista, y lo han hecho tratando de buscar una salida a la trágica y enquistada situación del problema, con la mejor voluntad.
Ya estamos en Cuaresma y es tiempo de meditar sobre la palabra viva de
Jesús: “No juzguéis a nadie... No condenéis a nadie. Perdonad” Es mejor orar sin medida para pedir que quien gane en las urnas sea alumbrado por el Espíritu Santo. Es probable que mis palabras molesten. Lo sé. Es posible que lleguen a escandalizar a algunos que no dudarán en señalarme con el dedo para tacharme de Dios sabe qué. A ellos, a todos los que no comprenda el porqué de este escrito, explicarles que la razón es Jesús mismo. En Él mi fe y mi consuelo, mi devoción y la justificación de mis actos. Por Él la honradez de mi verdad desnuda, le duela a quien le duela, Y después de esto, el que se sienta libre... que arroje contra mí sus piedras, porque desde mi verdad, desde mi honradez, desde mi amor sin condiciones a Cristo, estoy dispuesto a ser criticado, expulsado, ultrajado, maltratado, machacado y agredido, como Él mismo, para ganarme el Reino de Dios.

jueves, 31 de enero de 2008

Los peligros de Internet.

El ciberespacio nos está convirtiendo en seres solitarios, curiosamente, cuando más fácil resulta poder conectar con otras personas gracias a las muchas posibilidades que nos ofrece la pantalla del PC. Viajamos por ese ciberlugar con la misma soltura que un astronauta por el espacio exterior y, sin darnos cuenta, nos adentramos en una frenética efervescencia de correos electrónicos con miembros desconocidos de diversos foros de discusión, donde lo mismo se habla de guerras petrolíferas y su repercusión en la crisis económica mundial, que sobre las tetas de Carla Bruni, la amante de Sarkozy, que son preciosas dicho sea de paso.
Es realmente facilísimo hacer amistad con personas de los cuatro continentes, pero se complica la relación real interpersonal que existía entre compañeros de trabajo, o vecinos.
Internet nos conecta a muchísimas personas de cualquier lugar del mundo, pero curiosamente no tenemos a nadie con quien compartir una cerveza. ¿Está cambiando el concepto de la amistad?
Lo cierto es que la vida de muchos de nosotros ha cambiando al descubrir las virtudes del último portento tecnológico en cibercomunicación instantánea, el Messenger. Tal es así, que se venden los ordenadores con el software preparado, con independencia del sistema operativo sin el que el aparato no podría funcionar. Todos lo tenemos instalados en el disco duro y chateamos como posesos, ansiosos de comunicarnos con otras personas diferentes a nosotros.
Al principio la curiosidad nos empuja a buscar todo aquello que nos fascina: gente de otros países, otros paisajes, otras culturas, otras religiones e ideologías, pero pronto, superado el periodo inicial de fascinación, comenzamos a comprender en profundidad todas las posibilidades que se nos abren como un abanico ante nuestros ojos pasmados, tanto las buenas como las malas. Descubrimos que el ciberespacio alberga miles de mujeres y de hombres dispuestos a chatear en busca de aquello que les falta en su vida, aventura, pasión, ilusión, y estos sentimientos se disfrazan de letras y nos inundan el alma con la mayor mentira. Se trata de un nuevo amor irreal, sin rasgos físicos, un sentimiento extraño que usamos como tabla de salvación en el angosto mar de nuestros vidas triviales y aburridas. Es como un sueño que surge de nuestra desesperación más profunda. Se chatea idealizando al adonis que teclea al otro extremo del hilo telefónico, cuando de repente nos descubrimos obviando el privilegiado anonimato que hasta entonces poseíamos y nos damos a conocer tal cual somos. Los más ilusos, confesando la verdad, toda la verdad: Que si me llamo Pepito, que si vivo en Cuenta, etc... El otro, al que le ocurre un tanto de lo mismo, aprovecha la coyuntura y, dada la cercanía de sus domicilios, surge la inevitable cita a ciegas. Él llegó por la mañana y se alojó en el hotel convenido. Preparó el acontecimiento con esmero: corte de pelo a la navaja, fragancia Calvin Klein for men, triple cepillado de dientes, calzoncillos limpios y un paquete de doce preservativos que compró en la farmacia de la esquina. "Que se jodan los obispos", pensó con sarcasmo al echárselo al bolsillo. Esperó durante largas horas, pero ella nunca apareció. No la conocía de nada, pero aún así, no pudo evitar sentirse el hombre más desdichado del mundo. De regreso a su casa, de vuelta a su monótona vida, un pensamiento alivió su alma. En el fondo se alegró de que ella no apareciera: “Mira si al final en vez de Pepa se llama Manolo y se afeita la barba por las mañanas...” Suspiró, y por fin sonrió aliviado.

jueves, 24 de enero de 2008

La Virgen María

¿Qué puedo decir de la Divina Pastora Coronada que sea original y no suene a manido, si en la nómina de esta querida Hermandad ya contáis con magníficos pregoneros, algunos incluso de la Semana Santa de San Fernando, que seguro son capaces de inventar piropos muchísimo más bellos que los que pudieran nacer de mi pluma? Por eso no tiene sentido que me esfuerce en galanterías, porque sé que de ellas, la Pastora, está sobrada. Ella es la Virgen mimada del barrio, de la parroquia y de todos vosotros. Es evidente vuestro testimonio de amor. Por eso me limitaré a hablaros del concepto que tengo de la Virgen, bajo cualquier advocación, y desde el prisma que todo católico debe tener.
Últimamente se está discutiendo muchísimo sobre los fundamentos históricos de nuestra fe. Los libros de J. A. Pagola, del Papa, y otros, dan buena muestra de ello, pero el cristiano ha de entender que la fe no sólo se basa en hechos históricos, sino en otras verdades que asumimos como ciertas y en las que creemos sin cuestionarlas.
El mejor creyente no es el que cree todo a pies juntillas. Es el que decide creer voluntariamente, desde la libertad y el conocimiento, por eso es bueno profundizar en las raíces históricas, pero a sabiendas de que no sólo podemos quedarnos en eso.
No obstante, profundizar en la historia de la Virgen María es una tarea tremendamente complicada, a tenor de que en los primeros años del cristianismo se consideraba a la mujer como a un animal o a un objeto. La mujer no era tenida en cuenta socialmente, y por eso son muy pocas las que han sido recordadas por la historia. Eso nos lleva a firmar que las mujeres que sí sobrepasaron aquel complicado inconveniente cultural machista y judío, como es el caso de María de Magdala, la propia Virgen María, esposa de José y madre de Jesús, y algunas otras, debieron de ser mujeres realmente excepcionales.
Desde el prisma histórico, poco sabemos de María, allende lo que nos cuentan los Evangelios. Es por ello que si queremos buscar a la Virgen María, debemos mirar a la Iglesia, y es allí precisamente donde la encontraremos en su verdadera dimensión.
Buscar a la Virgen es encontrarse de lleno con los Dogmas de fe más bonitos de nuestra religión. Ella es la verdadera Madre de Dios, pues engendró por obra del Espíritu Santo y dio a la luz a Jesucristo, asumiendo por voluntad propia y desde su condición humana, el nacimiento de Dios que debía encarnarse, para nacer hecho hombre. La Iglesia afirma este Dogma desde siempre, pero lo definió solemnemente en el Concilio de Efeso (siglo V). Mucho más recientemente, en El Concilio Vaticano II, se vuelve a mencionar esta verdad con las siguientes palabras: "Desde los tiempos más antiguos, la Bienaventurada Virgen es honrada con el título de Madre de Dios, a cuyo amparo los fieles acuden con sus súplicas en todos sus peligros y necesidades" (Const. Dogmática Lumen Gentium, Num 66). Este culto a la Virgen es llamado hiperdulía y es diferente del que le profesamos a Dios.
La Virgen también fue preservada inmune de la mancha del pecado original desde el primer instante de su Concepción, por singular gracia y privilegio de Dios Omnipotente, en atención a los méritos de Jesucristo, Salvador del genero humano. Esta otra verdad sobre María fue proclamada como Dogma de Fe por el Papa Pío IX, el 8 de diciembre de 1854, en la Bula Ineffabilis Deus, y conservó plena y perdurablemente su Virginidad. Ella fue siempre Virgen, antes del parto, en el parto, y perpetuamente, después del parto. La Iglesia así lo afirma con el Dogma desde el Credo compuesto por los Apóstoles. El Concilio Vaticano II también dice: "Ella es aquella Virgen que concebirá y dará a luz un Hijo, que se llamará Emmanuel" (Const. Dogmática Lumen Gentium, n 55).
Por último recordar que la Madre de Dios, siempre Virgen, cumplido el curso de su vida terrena, fue subida en cuerpo y alma a la gloria celestial. Otro de los Dogmas que fue proclamado por el Papa Pío XII, el 1º de noviembre de 1950, en la Constitución Munificentisimus Deus. Esta es María, nuestra Virgen, a la que rezamos porque ella es nuestra Madre, Madre de la Iglesia, Abogada Nuestra, Corredentora, Medianera de todas las gracias, Reina y Señora de todo lo creado, y todas las alabanzas que contiene el Rosario. Así lo creemos, lo defendemos y promulgamos. Eso es lo que representa la imagen de la Divina Pastora, la Virgen de las Lágrimas, la de la Victoria y todas las demás advocaciones que llevamos en el corazón, y que son verdaderas lanzaderas de nuestras oraciones personales y representaciones donde manifestamos el profundo y sincero amor que sentimos hacia María, la única y verdadera Madre de Dios.