lunes, 18 de febrero de 2008

Sueño


El viento incesante que ulula en mi ventana
trae esta noche aromas de otras tierras.
Paraísos lejanos.

Las estrellas
son gotas que la lluvia
olvidó en el cristal.

La noche es terciopelo negro,
húmedo,
que se extiende por el suelo hasta alejarse
anhelando ser raya de horizonte,
quizás punto de un fin.

En cada estrella, un color.
Cada color una historia.
Cada historia un pensamiento,
o un deseo.

De repente,
me sorprendo absorto,
mirando las gotas de lluvia en mi venta.
Desconecto
y decido, cansado,

cerrar los ojos.



Ya es hora de dormir.

viernes, 15 de febrero de 2008

Soy





El tic-tac incesante de una gota fría
que cae desde el grifo a la bañera
me dice a cada instante que ya es tarde,
que ya es muy tarde.
El cristal empañado del espejo
me oculta la verdad
inquebrantable de mi edad.
Mirarse es no verse.
No verse es un sueño
de ser como no soy.
Me meto en la bañera
venciendo mi tímido desnudo.
Me encojo por el frío.
Espero el calor
del chorro que no llega.
Y llega, al final llega, siempre llega.
Me pierdo como amante
en la pasión reconfortante
dejándose llevar.
El agua que resbala por mi piel
me calienta y me encarcela
a su mundo de calor.
No me deja salir,
aterrado por el frío
del exterior.
Ligero, ligero,
una vez fuera,


cuando consigo salir
busco la caricia cálida
de la toalla paciente
que me espera.
Y me seco.
Primero un brazo,
luego otro.
Después las piernas,
la cabeza,
el torso.
Y busco el peine
¿Me peino?
¡No me peino!
Hace tiempo que dejé de hacerlo.
Maldigo al cristal ya limpio
del espejo que ahora dice la verdad.
¡Soy calvo!
Soy viejo.


Soy yo.








©Ignacio Bermejo

jueves, 14 de febrero de 2008

Ítaca


Te fuiste, vehemente, en busca de Ítaca,
encantado por el resplandor de un brillo cegador
arrancando las raíces sin ternura,
si miedos ni miramientos.

Te adentraste en la inmensidad azul
de un mar, perdiéndote en tus sueños.

Te fuiste, vehemente, en busca de Ítaca,
de tu Ítaca anhelada,
creyendo ver en la distancia
el sino de tu vida
y la gloria de tu lograda libertad.

Pero la ausencia levantó furiosa sus cadenas
y el alma se te inundó de dudas.

Viajar no es sólo avanzar hacia delante.
Viajar es morir y nacer en cada instante.
Es renunciar y abrirse a todo al mismo tiempo,
y tu lo comprendiste, pero tarde.

Llegaste a las puertas de Ítaca,
y no cruzaste.
Desde fuera observaste el brillo cegador
y descubriste
que eran millares de latas de conserva
pudriéndose al sol.
Por eso regresaste.
©Ignacio Bermejo

Fe




A veces, mi mundo se inunda de dudas y tormentos,
de silencios y soledades malvadas,
de sombras y de miedos.

A veces callo por pasar inadvertido,
pero es entonces cuando me siento muerto
y no puedo evitar abrir los ojos.

Busco la luz
para llenar mis manos
y alzarlas como un faro
que ilumine lo oscuro.

Allí estás tú, tan perdida como yo.

Me estabas esperando.



©Ignacio Bermejo

miércoles, 13 de febrero de 2008

PSOE, una opción inteligente.

Sobre todo para San Fernando, teniendo en cuenta el innegable potencial del PP en la ciudad de Cádiz por el peso político de Teofila Martínez, y la pérdida del PSOE en las últimas elecciones de la alcaldía histórica de Chiclana.
Si López Gil hubiera sido nombrado alcalde, San Fernando se habría convertido, sin lugar a dudas, en la perla bonita de la Bahía para el PSOE, y teniendo en cuenta que este partido es actualmente el que corta el bacalao, es lógico pensar que la exclusividad política de la que disfrutaríamos nos hubiera resultado tremendamente rentable. ¿Acaso no se habrían esforzado en modernizar San Fernando aunque sólo hubiera sido por rivalizar con la capital, como consecuencia de su vecindad, convirtiendo a la Isla en un agravio comparativo? ¿No se habrían esmerado en San Fernando para hacer de esta ciudad el espejo donde se mirase toda la Bahía?
San Fernando se habría convertido en un exponente socialista importantísimo, y ello habría producido un mayor esfuerzo para potenciar el crecimiento y el desarrollo que tanto necesitamos. Estoy convencido de que si López Gil hubiera llegado a la alcaldía, nosotros habríamos resultado tremendamente beneficiados, afirmación que hago al margen de cualquier criterio ideológico. Pero el pacto PA-PP lo impidió, aunque legítimamente, para encasillarnos políticamente en un doble sentido.
Por un lado, nuestra suerte va de la mano del PA, partido minoritario sin representatividad y sin poder alguno, allende nuestras fronteras. Es posible que esto moleste a sus votantes y partidarios, pero es la pura verdad. El PA es un partido en crisis que se sostiene a sí mismo a duras penas, volviéndose a presentar asociado al PSA, dando una claudicada ideológica hacia la izquierda, lo que lo convierte en un partido incongruente e inconsecuente, dado su socio de gobierno.
Por otro lado, la influencia de un PP interesado en sentarse en la poltrona a cualquier precio, incluso obviando y desatendiendo a su propio electorado, sometiéndose a un pacto de contenido desconocido que le obliga a mirar para otro lado, haciéndose cómplice de todo aquello que antaño criticó. Un partido que además es el que gobierna en la capital y con quien, previsiblemente, no nos enfrentaríamos jamás en la pelea territorial de nuestros intereses, teniéndonos que someter al teofilismo aún más de lo que ya estamos. Resulta impensable, que gobernando el PP en Cádiz, San Fernando pueda exigir absolutamente nada que contradiga los intereses de ésa otra ciudad. Menos incluso teniendo en cuenta su condición de capital.
No obstante, tenemos que reconocer que no de todo esto tienen la culpa los políticos. Gran parte del fracaso, de la desidia, del abandono, del desinterés, del desengaño, de la frustración, y del desencanto que sentimos en nuestras propias carnes, es responsabilidad de nosotros mismos, pues tuvimos la oportunidad en las pasadas elecciones y la desaprovechamos.
López Gil fue el candidato más votado. Es la verdad. Por ética lógica, él debería ser el alcalde, pero no lo es. La ley establece otras posibilidades en el caso del resultado obtenido, y los partidos minoritarios de la Isla se agarraron a estas como a clavo ardiendo. ¿Y por qué pasó esto? Pues porque la mayoría de los ciudadanos, víctimas del desengaño, rizan la pescadilla que termina por morderse la cola, al no acudir a las urnas a votar, pensando que un voto más o menos no tiene ninguna trascendencia. La baja participación electoral sólo beneficia a los mediocres, a aquellos que nada tendrían que decir si de verdad se manifestara la voluntad popular. ¿Cometeremos el mismo error una vez más?

jueves, 7 de febrero de 2008

Templanza, paciencia y caridad.

Todas las guerras son malas, absolutamente todas las guerras sin excepción. Esta afirmación debería de servir para unir y definir a todas las personas de bien.
El marchamo de cristiano que algunos lucen con orgullo en el pecho, no es motivo para que nadie abandere una lucha contra ése mal sintético inventado por los políticos de derecha que quieren desacreditar, a cualquier precio, al gobierno de ZP. Me apenan algunas declaraciones que están saliendo a la palestra, como por ejemplo la publicada en el Forum Libertas, un periódico digital católico en el que, como apoyo a las manifestaciones del Obispo de Palencia, Monseñor Munilla, quien se preguntaba si no habría suficientes laicos católicos que se sientan llamados a desarrollar una vocación política coherente con el ideal cristiano, cuestión lógica y respetuosa que merece una meditación profunda y seria, publica declaraciones como las de D. Serafín García Herreros, quien afirma textualmente lo siguiente “...cuando hagamos caso al “no tengáis miedo” del Santo Padre quizás podamos salir del ciclo mortal en que nos hemos metido. Y si no salimos así, saldremos de la forma en que siempre se sale: mediante una guerra, al parecer único árbol que da por fruto la paz.
Se nos olvida que la esclavitud es la del pecado, la del que ve reducido su campo de elección a lo malo. No poder elegir el bien es lo propio del auténtico esclavo. Y el esclavo conformista no sale de la esclavitud, sólo el rebelde.
El esclavo que se conforma con salvar lo accesorio a cambio de entregar lo esencial sufrirá y hará sufrir lo peor porque con su conformismo nos lleva a todos camino de la muerte. Es la urgencia de echar a Zapatero ¡ya! la que impide ver la importancia de echarlo ¡bien!” Ante perlas ideológicas semejantes, me pregunto dónde habrá olvidado este señor la misericordia de Jesús. ¿Será demócrata?
Que un encapuchado recrimine desde el altar de la Catedral del Mar, en Barcelona, las declaraciones de los Obispos, es obviamente un acto más que recriminable, pero si eso está mal y es, a todas luces, una intromisión en los derechos que tenemos los católicos a oír la Palabra de Dios en paz, ¿no es igualmente recriminable que fuera expulsado del templo con violentos golpes propinados por supuestos creyentes? ¿ No hubiera sido más correcto haberle invitado a salir con las formas y maneras que inculca el Evangelio? ¿Qué hay de aquello de poner la otra mejilla?
Para colmo, en otro periódico, concretamente en E-cristians, se pide a los cristianos de España, que escriban cartas a todos los periódicos, facilitando la dirección de estos incluso, para protestar por los ataques desmesurados del Gobierno de Rodríguez Zapatero a la libertad de expresión de la Iglesia. ¿No es justo lo contrario? ¿No es este periódico el que atenta contra la libertad de expresión del Gobierno? Es sólo cuestión de diferentes puntos de vista.
Independientemente de quien tenga la razón el periódico ofrece diferentes formulaciones para escoger o combinar, dando por sentado que los creyentes que se decidan a enviar las cartas recomendadas son incapaces de redactarlas por sí mismos. No obstante, eso sí, piden que con independencia de la fórmula que se adopte, se escriba la misiva con urgencia para insistir en los medios de comunicación durante los próximos días. ¿No es esto una manipulación en toda regla?
Yo me considero católico practicante. Soy un hombre con fe. Quizás por eso echo de menos un poco más de templanza, de paciencia y de caridad últimamente.

miércoles, 6 de febrero de 2008

El comunicado de los Obispos.

Los obispos de España tienen todo el derecho del mundo a criticar al Gobierno de turno. Pero también ellos son criticables, bajo el mismo argumento de la libertad de expresión, sobre todo, cuando las actuaciones de alguno de ellos se desligan tan claramente de su papel episcopal, y se adentran en política.
La agresividad que muestran últimamente en sus declaraciones y el hecho de sumarse a la confrontación constante que ha mantenido el PP en contra del Gobierno, nos desconcierta a muchos católicos practicantes que no entendemos cómo los obispos españoles se han posicionado tan claramente a favor de la derecha.
No concibo como se puede defender un determinado medio de comunicación donde se miente descaradamente y se manipula sin que nadie haga nada por remediarlo, como es el caso de la manifestación del 30 de diciembre en Madrid, donde hubo menos de 200.000 personas, dato contrastado, y la COPE se mantiene en la afirmación de que hubo más de dos millones. Un engaño manifiesto, que atenta a las claras contra el octavo mandamiento.
Sólo el Santo Padre está a salvo de errar cuando se pronuncia en cuestiones de fe o de moral, según el Dogma establecido en 1870, en el Concilio Vaticano I. Por tanto cabe la posibilidad de que los obispos se equivoquen al asociar el concepto de progresismo político con los términos aborto o divorcio, de igual forma que también es un error pensar que las personas que voten al PP no se vayan a divorciar o a abortar en el futuro. Tenemos clarísimos y conocidos ejemplos que demuestran lo contrario, que me guardaré de citar con nombres y apellidos por eso de la caridad cristiana.
Cada persona es un universo. Por eso, hay muchos que aún discrepando con determinados postulados del programa socialista, encuentran en ése partido la política más próxima a su forma de pensar, y opino que nadie debería coartarles su intención de voto. Hacer eso sí que es atentar contra la democracia.
En cuanto a la acusación de negociar con los terroristas, recordar que serán “Dichosos los que trabajen por la paz, porque ellos se llamaran los hijos de Dios” ¿No es eso lo que dijo Jesús en la montaña? “Trabajar por la paz”, bien aventuró, sin especificar en qué manera. No obstante, así lo han hecho todos los gobiernos, y en ningún caso debiera convertirse en un arma arrojadiza contra Zapatero para robarle votos a favor del PP. Hablemos claro. Nadie ha pactado o negociado con ETA. Todos han conversado con esa organización terrorista, y lo han hecho tratando de buscar una salida a la trágica y enquistada situación del problema, con la mejor voluntad.
Ya estamos en Cuaresma y es tiempo de meditar sobre la palabra viva de
Jesús: “No juzguéis a nadie... No condenéis a nadie. Perdonad” Es mejor orar sin medida para pedir que quien gane en las urnas sea alumbrado por el Espíritu Santo. Es probable que mis palabras molesten. Lo sé. Es posible que lleguen a escandalizar a algunos que no dudarán en señalarme con el dedo para tacharme de Dios sabe qué. A ellos, a todos los que no comprenda el porqué de este escrito, explicarles que la razón es Jesús mismo. En Él mi fe y mi consuelo, mi devoción y la justificación de mis actos. Por Él la honradez de mi verdad desnuda, le duela a quien le duela, Y después de esto, el que se sienta libre... que arroje contra mí sus piedras, porque desde mi verdad, desde mi honradez, desde mi amor sin condiciones a Cristo, estoy dispuesto a ser criticado, expulsado, ultrajado, maltratado, machacado y agredido, como Él mismo, para ganarme el Reino de Dios.