lunes, 17 de febrero de 2014

La moral es la diferencia.


En la naturaleza no existe ni el bien ni el mal. Ambos conceptos son invención del hombre que desde la religión forja una moral para programar su comportamiento. 

El ser vivo que actúa desde la moral se diferencia del resto cuyo comportamiento se desarrolla en el orden natural al margen del bien y del mal, por tanto, la gran diferencia entre el hombre y el animal no es el grado de inteligencia, sino la moral aplicada al comportamiento. 

Los delfines, los perros, los elefantes, los chimpancés etc... muestran un alto grado de inteligencia en sus actos, pero no tienen moral. 

Esto me lleva a pensar que el hombre es hombre desde el momento mismo que tiene conciencia de Dios, e inventa una moral por medio de la religión. Hasta entonces, simplemente vive como un ser vivo animal. 

Aceptar que la diferencia más importante entre el hombre y el animal es la moral y no la inteligencia, nos acerca a dos principios bíblicos:
1.- Dios es el creador del hombre. 
2.-El hombre está hecho a imagen y semejanza de Dios

Ignacio Bermejo Martinez

lunes, 3 de febrero de 2014

Rajoy, nacionalista ciego.



Hará unos días, desde mi perfil de facebook, reprochaba a Mariano Rajoy la exhibición de nacionalismo español que hacía en uno de los congresos de su partido. Pensé, tras ver la noticia, que actitudes como ésa conseguían causar el efecto contrario, un efecto incendiario en el ánimo nacionalista catalán, y también, obviamente,  en el nacionalismo español de muchos de los militantes de su partido, produciendo un odio social que desemboca en lo contrario de lo que se pretende, que es la unidad del territorio público de España. Esta opinión, como era de esperar, levantó conciencias, sobre todo la de algunos amigos militantes o simpatizantes del PP, que inmediatamente me reprocharon mis palabras y mis ideas, tachándolas de mentira o de insulto. Algunos de ellos, lo reconozco,  incluso llevaban razón, porque debo decir, en honor a la verdad, que llegué a afirmar que el partido incendiario, es decir, el PP,  pretendía jugar a ser bombero, siendo realmente un  bombero torero, por su torpeza más que manifiesta.  Tuve, por tanto, que disculparme con las personas ofendidas, porque en ningún momento pretendí eso, sino abrir un debate que considero necesario y útil, y, seguidamente, a redactar aquella reflexión de una manera menos ofensiva, para no herir susceptibilidades personales.
En este sentido, no vale esconder la cabeza dentro de un agujero, como hacen las avestruces, por eso considero extraordinario el cara a cara entre Felipe González y Artur Mas en "Salvados", de Jordi Évole. Reconozco que me descubro ante las personas que siguen dando a las palabras el valor que realmente tienen, o deberían tener. El diálogo es posible siempre, el entendimiento también, por ello,  soy de la opinión firme que la confrontación entre ideales es más separatista que el nacionalismo exacerbado catalanista y lo empuja hacia el sinsentido del enfrentamiento y la disgregación. Quien no lo entienda de esta forma, o bien es un ciego político, o un torpe. Eso es lo que pienso de Rajoy y de su política frente a Cataluña.  Rajoy debe, como Presidente de España que es, defender los principios constitucionales, y por tanto, ocuparse de evitar la disgregación del territorio español evitando una consulta innecesaria e ilegal, pero hacer eso es una cosa, y politizarlo otra. No se puede levantar una bandera nacionalista imperialista, imponiendo el criterio territorial desde la chulería o la fuerza. Eso sí que es una falta de respeto a todos los españoles y un abuso de poder.
Lo institucional se ha de resolver desde el marco institucional y no orgánico. La política es el arte de encontrar soluciones, empleando entre otras cosas, la palabra y el diálogo como el medio hacia el entendimiento y nunca hacia la confrontación, y Rajoy ha demostrado reiteradamente que no sabe o no quiere hacer eso.
Y el problema no radica en lo que dice, porque dice lo que tiene que decir, es cierto. El problema se centra esencialmente en cómo lo dice y donde lo dice. No se debe levantar odios. No se debe potenciar boicots y sembrar suspicacias y miedos gratuitos, no se debe pavonear del poder que tiene, porque eso lo hace indigno su cargo.
 YO, qué quieren que les diga,  CONSUMO PRODUCTOS CATALANES PORQUE CATALUÑA ES ESPAÑA, le duela a quien le duela, y por tanto me posiciono frente al boicot hacia Cataluña ¡NO AL BOICOT a LOS PRODUCTOS CATALANES!. ¡SI A LA INTEGRACIÓN DE CATALUÑA EN ESPAÑA, DESDE EL RECONOCIMIENTO DE las DIFERENCIAS culturales, económicas, históricas y políticas! HABLAR, HABLAR Y HABLAR. El diálogo es el único camino. Bueno, el diálogo, la inteligencia y la imaginación, pero claro, no todos disponen de estos tres dones. Es más que obvio que a algunos carecen de eso, por más que se empeñen en disimularlo.
Ignacio Bermejo Martínez.

martes, 10 de diciembre de 2013

Felicitación Navideña

Nuevamente, un año más, vuelvo a dedicarles un pequeño relato a modo de felicitación navideña.


          Oscureció  al tiempo que nos acercábamos al puerto de Cádiz, la ciudad que brillaba en el horizonte como una árbol navideño.


        Atracamos en el embarcadero, dejando atrás la frialdad del mar,  sintiendo en el alma  esa paz de quien ya se sabe a salvo.

Volver a tierra firme en Nochebuena era motivo más que suficiente para sentirse feliz y había que celebrarlo, así que nos perdimos por las calles más próximas,  en busca de un lugar cálido donde refugiarnos, que nos ofreciera un plato caliente y un buen vaso de vino. Caminamos unos metros y descubrimos muy cerca aquella extraordinaria tienda que rezumaba magia por todas sus esquinas. Nos acercamos curiosos hasta el ventanal más grande, nos asomamos dentro y vimos, perplejos y asombrados, que las paredes del interior estaban llenas de pequeños cajas que subían desde el suelo hasta el techo. Parecían estar cargadas de regalos.

Algunas personas entraban en busca de algo que no atinábamos a vislumbrar. Lo hacían serias, preocupadas, algunas incluso compungidas y pesarosas, pero aquella tristeza que mostraban al entrar,  se desvanecía al tiempo que un joven dependiente les atendía amablemente ofreciéndoles algo que bien podría ser un soplo de alegría o una brizna de vida.

        -Disculpe Señor- preguntamos a uno que salía de allí tan contento. -¿Nos puede decir qué venden aquí?- Aquel hombre sonriente, nos miró complacido y muy gentilmente nos contestó: -Aquí venden el mejor sabor del mundo. Aquí venden el aroma entrañable de la Navidad.

FELIZ NAVIDAD


  

Ignacio Bermejo Martínez

martes, 19 de noviembre de 2013

TRABAJADORES DE NAVANTIA: LOS REHENES DEL MIEDO.


Para mí es muy sospechoso la manera en la que se explota el tema de los gaseros de Navantia. Y digo esto porque es muy curioso que se dé la primicia de la noticia en “El Mundo”,   un periódico que puede estar actuando como avanzadilla de los intereses del gobierno de Rajoy, que puede estar lanzando, de manera sesgada, este globo sonda,  para que estalle en la opinión publica y provoque  el miedo de los trabajadores de esta empresa naval, que temen por la pérdida de sus puestos de trabajo.

Esto puede parecer descabellado, lo entiendo, una maquinación, pero tengamos en cuenta las últimas actuaciones del Ministro Wert, con el tema de las becas  Erasmus. Creo que lo ocurrido deja en evidencia de manera patente la estrategia que está empleando este Gobierno, en el caso de la Educación, asustando a los estudiantes,  y ahora a los trabajadores de nuestros Astilleros, porque estarán ustedes de acuerdo en que cualquier trabajador, ante una noticia como esta, víctima del miedo, cede gran parte de sus derechos y su salario. Los trabajadores, rehenes del miedo,  se ponen de rodillas y ceden ante la presión inhumana del capitalismo más despiadado. La historia se vuelve a repetir. Siempre son los mismos actores, con el mismo resultado.

La derecha española ha tenido la habilidad,  hay que reconocérselo, de hacernos creer a todos que no hay otro camino posible. Que sólo podremos salvarnos de la crisis por la vía rápida de los recortes, de la privatización y el desmontaje del estado del bienestar.  La gente está convencida de esto, y lo están,  porque antes se han encargado de inocular el virus del miedo, un miedo que nos acalla, que nos paraliza, que no transforma y nos amansa.  Estrategia antigua y bien conocida por todos, remontémonos al tiempo de las viejas asustadas de Cádiz, pobres ancianas que temían perder sus casas.

Menudo papelón tienen sobre su tejado el Alcalde de San Fernando y Presidente de Diputación, Sr. Loaiza, y la Sra. Teófila, Alcaldesa de Cádiz, ambos del PP. Ahora les toca a ellos lidiar con este toro, porque aunque es cierto que la Dirección de Navantia tiene que dar una explicación por el lío que se ha montado con las noticias contradictorias sobre el contrato de los gaseros, Loaiza y Teófila han de rematar en la Bahía de Cádiz  esa estrategia que sigue su partido.

El  Mundo ha dado la bofetada, y ahora ha de llegar el que les afloje los cinturones a los trabajadores para bajarle los pantalones. Eso es lo que van  a hacer precisamente Loaiza y Teófila, buscar la manera de vender una falsa esperanza, y lo harán sin ningún pudor, porque si asustaban en Cádiz hace año,  tampoco les tiembla la mano cuando la alzan en Madrid para votar precisamente lo contrario de lo que prometen aquí, vendiendo a los trabajadores sin pudor y sin vergüenza política.  

Ambos son expertos en todo esto de poner al toro en suerte, para que se le dé una buena estocada. Ahora nos toca al resto, saber si estamos dispuestos, una vez más, a comulgar con esa política del miedo y del aquí todo vale, o desacreditar a esos que no miran por los intereses reales del pueblo y se preocupan de cumplir a la perfección con el dictado de otros segmentos políticos que obedecen a otros intereses.

Si pudieran, imitarían la política laboral del Bagdad. Para eso se han inventado la última Reforma, para rebajar derechos, aumentar la precariedad y separar las clases sociales: El rico más rico y el pobre más pobre. Sólo en eso creen. Ese es su modelo y hacia eso nos dirigen con mano firme. ¿No se dan cuenta?

Ignacio Bermejo

miércoles, 13 de noviembre de 2013

Cásate y sé sumisa.

Hace unos días, podíamos leer en la prensa un titular que llamaba la atención, como no podía ser de otra manera:  “Cásate y sé sumisa”: el modelo de matrimonio que propone el Arzobispado de Granada” titular publicado por el periódico digital elplural.com,  que no dejaba a nadie indiferente.

Y en la página de facebook de una amiga que criticaba esto, se produjeron dispares y diferentes opiniones,  como en botica, que diría mi madre. Algunos molestos por la crítica hacia la Iglesia,  y la mayoría, obviamente, escandalizados por lo retrógrado del titular, especialmente en tiempos en los que la igualdad de género se ha convertido en una bandera alzada por las manos de muchísimas personas que  creemos con honestidad que sólo desde la igualdad se emprende el verdadero camino  para construir una sociedad más justa y más evolucionada, en la que todos tengamos las mismas oportunidades.

“Cásate y sé sumisa”, el título de un libro firmado por una escritora italiana, Costanza Miriano, que nos propone un modelo de matrimonio ciertamente trasnochado y que en  el fondo, yo pienso, se trata realmente de una estrategia de marketing para vender muchos libros, en este caso basura escrita, pero libros al fin y al cabo. Y les confieso que, como hombre de iglesia que me siento, eso es lo que me decepciona aun más, porque si bien no comparto la idea de un matrimonio donde los dos no sean iguales, me duele el hecho de que se emplee a la Iglesia como plataforma de lanzamiento de un producto hacia el mercado con la intención de hacer caja.(¿Qué dirían estos vendedores que venden libros en el templo, ante el látigo de Jesús? ¿A caso no fue esto mismo lo que criticó, lo que trató de evitar y contra lo que se enfrentó?)

La Iglesia, la católica y todas, no están para vender libros, sino para redimir almas y para ayudar al prójimo. Esas intenciones mercantilistas son propias de empresas con ánimo de lucro que no hacen nada de manera altruista. La fe no puede ser un instrumento mercantilista y quien haga eso desde el seno de la Iglesia, no es digno de pertenecer a ella.

Cabe la posibilidad  de que le hayan  metido un golazo por toda la escuadra a Javier Martínez,  Arzobispo de Granada, quien ha podido ser utilizado por la periodista italiana,  que ha demostrado ser una gran conocedora de los ambientes hieráticos, pero eso es  poco probable, a tenor de la reticencia del prelado a retirar la publicación, sosteniendo que el libro expone un interesante punto de vista de la familia cristiana ya que está inspirado en la frase de San Pablo a los Efesios “esposas, estad sujetas a vuestros maridos” 

Me parecería poco honrrado por mi parte, tragarme sin más esto que me parece un despropósito. Hay que ser valientes, y más en defensa de la puereza de la idea que define nuestra fe. La fe es algo ciertamente serio, algo trascendental, que no debemos permitir que nadie manipule ni mal emplee.

No obstante, basta  profundizar un poco en el perfil de Constaza Miriano, para descubrir a una persona muy contraría a cómo se prodiga, pues aunque parece que piensa como una monja de clausura, eso es lo que ella trata de hacernos cree, su imagen es la de una mujer atractiva y moderna que sabe lo que quiere y a donde va, experta en usar a la perfección los medios de que dispone. En este caso, nada que objetar en absoluto, pero que nadie espere que actuemos mansamente, ni que sumisos vayamos a comprar el libro, porque si algo me ha molestado en la vida, es el hecho de que me tomen por tonto.

Ignacio Bermejo Martinez

lunes, 11 de noviembre de 2013

La Trastienda de Ignacio

Visita la Trastienda de Ignacio, una vinoteca virtual donde podrás encontrar vinos y licores con la mejor relación calidad precio.

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Grandes ofertas y el mejor servicio.

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PRECIO IMBATIBLE. 

domingo, 22 de septiembre de 2013

La historia del un lápiz traidor


 Aún recuerdo el día en que tuve aquella gran idea. Tan maravillosa fue que decidí, al instante,  tomar un lápiz y pintarla.  
Cuando estuvo impresa, esparcida sobre el blanco papel  con su forma, me quede contemplando  absorto cómo,  tomando vida,  se elevó hasta el cielo  transformándose en una pequeña estrella que desde entonces brilla con fuerza.
Mientras,  sin querer, sin ni siquiera darme cuenta, me quedé dormido y soñé con la batalla:  Mi mano reclamaba para sí la idea afirmando que había sido ella quien le había dado forma. Mi cerebro protestó  muy enfadado aseverando  que había sido él quien la había imaginado. También mi corazón se sumó al altercado  y,  testarudo como era, , sin dar su brazo a torcer, la reclamó  para él  porque decía haberla engendrado dentro de sí.
Tan distraídos andábamos en la disputa  que ninguno notó la falta del lápiz traidor, que sin decir nada se marchó de  dirigiéndose al Registro. Al llegar allí se autoproclamó autor del pensamiento por haberlo escrito él.  Y lo peor del caso es que incluso pudo demostrarlo. Así lo hizo y lo registró a su nombre. Desde entonces es él su propietario legal, y mi mano, mi cerebro y mi corazón, todos con cara de estúpidos, lo miran desconfiados desde lejos sin tener valor siquiera para dirigirle la palabra.  

Ignacio Bermejo Martinez