martes, 20 de agosto de 2013

LA CIENCIA

No es sabio el hombre que ansía el sueño del profeta
sin afanar su causa,
ni el que degusta  el vino para saciar su sed
irguiendo su copa  sin victoria.

No puede correr el hombre que no anda,
el que no tiene sus pies sobre la tierra,
ni aquel que se pierde mirando siempre al cielo
perdido en el brillo de la estrella,
para caer, torpe,  en los pozos más profundos
por perseguir sus sueños.

No existe el hombre que no tema
la enormidad del mar o del desierto.
El necio aventurero que se atreva
sin respetar el duelo
es ya un majadero muerto.

Si quieres avanzar,
 escucha estas palabras y acepta la clarividencia.
Es sólo una voz invocando la paciencia,
la cordura del guerrero, la  prudencia,
la facultad sagrada que anidará en la mente de los últimos,
la ciencia,  como única verdad.

Ignacio Bermejo Martinez

lunes, 22 de julio de 2013

UN FRIGOSUSPIRO PARA USTEDES.


Llega el momento, por cierto muy esperado por casi todos, en que el país entero echa el cerrojo y se cierra: Agosto.  Y es que,  reconocerán que,  en este mes se paraliza absolutamente todo, especialmente la administración pública, la política y la prensa. Pues bien, dada esa circunstancia, tenemos que aprovechar la ocasión.
Si ya es difícil solventar a la primera cualquier trámite administrativo en un ayuntamiento, o en cualquier otro estamento de la administración pública, ni se imaginan lo complicado que les puede resultar hacerlo en el mes de agosto, cuando casi todos los funcionarios se han ido de vacaciones, y el que se queda, el pringao de turno,  está cabreado consigo mismo y con el mundo, por haber sido él y no otro,  el desafortunado que se queda al frente del chiringuito, aunque sólo sea  para abrir y cerrar las puertas, que a veces, ni siquiera para eso valen.
En cuanto a la política, no es ya que se paralice, es que desaparece totalmente de nuestras vidas, hasta el punto de que  llegado el caso  que surgiera algo realmente relevante sobre cualquier asunto político, algo que reconocerán es muy improbable, nos quedaríamos la mayoría con la cara partida a nuestro regreso, allá por los inicios del mes de septiembre, al darnos cuenta de que nos hemos descolgado del culebrón que seguimos a diario, y es que la política, por más que nos pese, se ha convertido en eso, en un culebrón marujero.
No me negarán que necesitamos un descanso de tanto Barcenas ,  Rajoy,  los Eres, la Juez Alaya  y de todos esas teleseries sin fin que nos escandalizan un día sí y el otro también, tratando de dar sentido a nuestras aburridas vidas de curritos anónimos,  llenando portadas,  páginas de periódicos  y noticiarios de sobremesa.  Mentiras, mentiras y más mentiras, noticias creadas al gusto del bolsillo que las paga, ideadas para manipularnos, para engañarnos, para alienarnos y conseguir situarnos en el bando que les interesa, extirpándonos nuestro sentido crítico y en el peor de los casos incluso nuestra voluntad.
Con el veranito, no sólo sentimos la necesidad de refrescar nuestros acalorados cuerpos, sino que también se hace necesario, muy necesario,  enfriar nuestras calenturientas y atormentadas  mentes, porque lo cierto es que estamos cansados de una amarillenta actualidad que nos desborda por increíble e inesperada, de ese tormento de rodillo que nos encasilla y nos aplasta.
Un consejo que les doy: Aprovechen el tiempo libre del que disponen para leer un libro, un buen libro que les sirva para distraerse y para enriquecerse como personas, uno de esos que se van saboreando lentamente y que le dejan a uno ese regustillo sumamente agradable en el imaginario paladar de nuestras mentes. Uno de esos  libros que se van disolviendo poco a poco, como  azucarillo en una taza de café bien caliente. Lean hasta hartarse, hasta que sus ojos no puedan más de cansancio y se les cierren los párpados abatidos, y cuando eso ocurra, dejen que el peso de ese  libro venza  la mano que lo sostiene para que les caiga sobre su pecho, y ustedes recolóquense sobre la hamaca,  busquen  la mejor postura y duerman. Duerman  tanto como puedan, hasta que se hayan desquitado de todo el cansancio acumulado durante el año, de todo el stress que les aflige el alma. Y cuando se despierten, dense un baño, en la playa o en la piscina, donde más les guste, y tómense un mojito, uno o dos, que tampoco es malo excederse en la vida de vez en cuando.
La televisión úsenla exclusivamente para distraer o divertir a los niños, entreténganlos con ella para evitar esos momentos “tan porculeros” con el que los críos les  atormentan de manera inconsciente. Pierdan  la radio en el cajón más recóndito que puedan encontrar. Olvídense de oír noticias,  total, créanme,  en agosto serán un fiasco, siempre lo son por regla general, así que  ocúpense de de dejar curar sud almas, porque es necesario restaurar el espíritu de vez en cuando, porque hace falta coger fuerzas, muchas fuerzas, toda la posible, para seguir viviendo cuando de nuevo regrese el mes de septiembre y con él, toda la carga de cruda realidad que nos aplastará y nos amarga  sin compasión,  sin respeto y sin miramientos, como si fuéramos unos míseros gusanos.
Disfruten, disfruten  de sus amigos, de sus familiares, disfruten de ustedes mismos. Aprovechen este tiempo en el que se nos permite por un plazo no mayor de cuatro semanas, volver a ser personas de la misma forma que los animales son animales,  o las plantas son plantas, un tiempo de relajación y paz y en que la manipulación y la extorción mediática y política se disuelve como sal en agua, un tiempo en el que, al menos de momento, podemos seguir viviendo, simplemente viviendo, sin tener que trabajar ni dar cuentas a nadie.
 Disfruten, disfruten tanto como puedan y sean felices.  FELIZ VERANO.


Ignacio Bermejo Martínez. 

jueves, 18 de julio de 2013

La música.



Cerrar los ojos para oír
y abrir el alma para sentir,
porque la música es, a veces, un susurro,
un aviso,
o un grito de alguien que sólo espera poderte decir algo.

Ojalá fuéramos libres para poder alzar la voz
y  decir valientemente  todo cuanto tenemos que decir,
tanto como queramos,
hasta vaciarnos de palabras.

Tenemos el tiempo, al menos un instante,
pero la voz se calla por el miedo
y las manos se cierran asustadas,
mientras la música suena
y suena siempre

arrojada como un grito. 
Ignacio Bermejo 

viernes, 21 de junio de 2013

Reflexionando con San Agustín de Hipona

Cuando somos capaces de comprender que tras la muerte de quienes queremos  se esconde la alegría de una fiesta, podemos asegurar que estamos en el camino correcto para vislumbrar, para intuir al menos,  el verdadero Reino de Dios.
Ayer, miércoles 19 de Junio de 2013, tuve la gran fortuna de reflexionar en voz alta  con mis hermanos de la Junta de Gobierno de la Hermandad de la Sagrada Resurrección,  sobre la carta de San Agustín de Hipona “La muerte no es el final”,  y quienes me oyeron,  pudieron entender  el verdadero sentido del poema que dediqué en su día a mi gran amigo Paco, a quien continuo echando de menos,  tanto,  como el primer día que faltó en nuestras vidas.
Su ausencia sigue produciendo  en mi interior un gran abismo, un vacío oscuro de soledad que, incomprensiblemente,  termina derramándose  en un minúsculo llanto de lágrimas dulces. Un llanto triste y alegre al mismo tiempo. Triste por el egoísmo irrenunciable de su pérdida, y alegre al creer, de manera firme y confiada, que él está allí donde siempre quiso estar, con quienes siempre quiso estar y como siempre quiso estar, en la habitación de al lado, esperándonos.


In memoria
Poema dedicado a Paco Luna
De métrica libre, como tributo a la tolerancia
en la que desembocó nuestra verdadera amistad.

Junto a la ladera, amigo, mirando desde abajo,
pasé echándote de menos.

Allí  estabas,
de la mano de la mujer que amabas,  
 compartiendo el alma de las flores
y de la hierba que crece
sobre la tierra mojada,
mostrando a tu amor,
el hombre que miraba,
señalándome orgulloso
 por la amistad sincera
al tiempo que pasaba.

Junto a la ladera, del monte de la paz
donde habitas para siempre en tu palacio eterno,
danzando en una fiesta
de gente  que te quiere y te esperaba.

Y me miraste amable, contento,
bajo las luces de colores
que alumbran la verbena.

Aún no tengo fuerzas para explicar  al mundo
el ímpetu del sentimiento puro ,
y menos,  el dolor de la ausencia repentina  e  inesperada.

No sé como contar la soledad sobrevenida por tu marcha,
ni el vacío profundo como agujero oscuro
que me llenó de pena robando mis palabras.

Junto a la ladera,  amigo, al tiempo que pasaba,
mirando hacia arriba para verte,
contemplando el baile  de la alegría profunda
comprendí  en ese instante,
que era eso, exactamente eso,
todo a cuanto aspirabas.

Descansa en paz,  amigo, y baila.

El tiempo y la ausencia va subrayando la verdadera dimensión del sentimiento de amistad que nos profesábamos mutuamente. 


Ignacio Bermejo Martínez

jueves, 13 de junio de 2013

El fraude moral de la Optimización Empresarial


        Nos dicen que tenemos que sacrificarnos para afrontar la crisis económica, obligándonos a tener que soportar un  tipo impositivo legal del 30%,  que si nos paramos a pensar, es una cifra escalofriante, puesto que de cada cien euros que ingresamos, devolvemos al fisco treinta.

        Pagar impuestos es un buen invento para sostener la sociedad, pero estos deberían ser mucho más equitativos y justos ya que el estado planifica y vigila especialmente al ciudadano medio, por la facilidad que tiene para controlar sus ingresos, y recauda de esa gran bolsa, sin preocuparle que con esa excesiva presión está poniendo en peligro su bienestar y el propio concepto de estado.  ¿Qué o quién es el Estado?  ¿Los intereses de quienes se deben cuidar desde el estado? ¿Qué son los intereses generales?


        Fíjense en varios matices interesantes para la reflexión:

1º.- La recaudación tributaria española depende cada vez menos de los impuestos que pagan las empresas, especialmente las más grandes. En 2007, el impuesto de sociedades representaba el 22.2 % del total de ingresos de las arcas públicas por gravámenes, y ese porcentaje se ha caído en 2012 hasta el 12.7 %.  ¿Considera justo que usted, como ciudadano medio tenga que pagar de sus ingresos un 30% en impuestos y estas grandes empresas solamente un 12.7% de sus beneficios? Resaltando que nosotros lo hacemos de los ingresos y ellos de los beneficios, que no son la misma cosa, téngase el matiz en cuenta.

2º.- Al tiempo que se reduce la presión fiscal en las empresas, ocurre todo lo contrario con la clase media, como si todo respondiera a un plan articulado y maquinado para desmontar el sistema, ya que los ingresos en 2007 por IRPF a los ciudadanos suponía un 36% de lo recaudado por el Estado, y este porcentaje se ha elevado hasta un 41% en 2012. Y que conste que les hablo de IRPF, sin contemplar el incremento del IVA, que también se elevó en todos sus tipos, pasando de 7% a 10%  y de un 16% a un 21% en sus tramos intermedios, en menos de dos años.  Este incremento del IVA ha supuesto un mejor resultado recaudatorio, pues se ha pasado del 27% de 2007, a un 29% en 2012.

3º.- Estas grandes discrepancias recaudatorias entre empresas e individuos se debe a la grandes diferencias entre tipos nominales y efectivos, es decir, lo que resulta tras la aplicación de deducciones.
        Las empresas, como matizaba antes, tributan por sus beneficios, y los ciudadanos por sus ingresos, o sea, que a los ingresos de las empresas se les puede restar todos los gastos deducibles, que no son pocos, bien sean propios o ajenos, porque esa es otra, y al resultado final, el beneficio declarado, que no tiene por qué ser el real, se le aplica el porcentaje a tributar, cuando el individuo tributa por la totalidad de sus ingresos, sin poderse deducir esos mismos gastos, por los que además se le grava con el IVA, con el Impuesto de Hidrocarburos, con el de Lujo o Alcohol, etc...

4º.- El fraude fiscal es muy elevado en España. Pero ¿quién defrauda? Defrauda el que puede, es decir, aquel cuyos ingresos le permite un mayor marco legal para especular y rebuscar vericuetos y resquicios por donde eludir la presión fiscal. El proletariado no puede defraudar, está sujeto a ingresos fijos, completamente controlados y a una legislación demasiado estanca que deja muy poco margen de maniobra.
        De hecho ocurre que esas diferencias tributarias existen incluso entre las mismas empresas, ya que, y valga como ejemplo, las grandes empresas pagan tipos muchísimo más reducidos que las pymes, concretamente un 12% de las primeras,  frente a un 19,1% de las segundas, lo que demuestra que aquí nunca paga más el que más tiene sino todo lo contrario.

        Todo esto es aún mucho más indignante cuando leemos en la prensa que a grandes empresas como Google o Apple en España les salió a devolver su declaración del impuesto de sociedades en los años 2011 y 2012, fruto de la maraña legal  que algunos mal llaman Ingeniería Fiscal, u Optimización empresarial. 

Señoras y señores, esto es capitalismo puro y duro, un sistema poderoso que se reinventa y se perfecciona, y que si antaño se lucraba de la explotación del hombre, hoy día, además de eso, encuentra la manera legal de apropiarse del dinero publico, mediante la reducción de sus tipos impositivos, eludiendo el pago de sus impuestos y, una vez más, como tantas a lo largo de la historia, a costa de nuestra salud y nuestro bienestar y de la salud y el bienestar de nuestra sociedad. Capitalismo puro y duro que merma los derechos de la mayoría en pos de sus intereses, que controla la normativa y el poder, como siempre.


Ignacio Bermejo Martínez. 

miércoles, 22 de mayo de 2013

La danza de los pérfidos


Desencantado existo
soportando el ritmo del progresar cruento
de panderetas, marionetas y  lenguas de perfidos
que lamen la sangre de la tierra yerta
que desahuciaron del huerto.

Enojado respiro
el aliento  envenenado y embustero
del yo como bandera
que enarbolan esos necios.

Y a pesar de todo vivo,
procurándome el sustento
con mi cabeza alta, bien alta,
sin agitar el plumero
de la indignidad vergonzante
que lucen esos perros. 

Ignacio Bermejo Martinez. 

domingo, 28 de abril de 2013

EFECTOS PERVERSOS DE LA REFORMA LABORAL. (CRITICA OBJETIVA)



             La última Encuesta de Población Activa (EPA) correspondiente al primer trimestre de 2013 hecha pública este jueves por el Instituto Nacional de Estadística (INE) ha confirmado la tragedia más grande vivida por España en su historia más reciente: en España hay 6.202.700 desempleados hasta marzo de este año, siendo la primera vez que se supera la barrera de los seis millones de parados.  

            Debemos tener memoria y recordar el dato de la EPA del primer trimestre del año pasado, el cual ya arrojaba la escalofriante cifra de 5.639.500 desempleados con una tasa de paro del 24,4%-, que es la primera EPA que empezó a contabilizar los efectos de la REFORMA LABORAL, que entró en vigor el 10 febrero de 2012, por tanto es objetivo decir que el paro se ha incrementado un 10%, con 563.200 desempleados más. 

            Esta cifra supone que cada día desde hace un año hay unos 1.550 empleos menos, o lo que es lo mismo, se despiden 64 personas a la hora, o lo que es lo mismo, uno cada minuto, desde la última EPA que cuenta ya los efectos de la entrada en vigor de la reforma laboral.  Obviamente, transcurrido un año, se puede afirmar de manera categórica que la REFORMA LABORAL, ha sido un instrumento equivocado, puesto que el efecto producido ha sido el contrario del deseado, ya que lo que ha conseguido es producir una trágica sangría de puestos de trabajo.

            Ya sé que algunos dirán que, siendo socialista, no iba a decir otra cosa, pero les doy mi palabra que, al margen de las ideas políticas que pudiera profesar, estoy tratando de ser objetivo al analizar los datos de la Encuesta de Población Activa.  

            Si nos remontamos aún a un año más, es decir al 2011, trágico año del último mandato Zapatero, deberíamos recordar que la cifra de destrucción de empleo se elevaba a unos 850 cincuenta empleos por día, y ya entonces nos parecieron cifras escalofriantes, que bien emplearon los que hoy gobierna para asegurar que había que cambiar el rumbo de la política, ofertando soluciones que nunca fueron capaces de poner en práctica.

            Se demonizó a Zapatero, y ni siquiera voy a valorar si aquello fue justo o no, pero con las políticas del último gobierno socialista, la repercusión sobre los trabajadores nunca fue tan cruel como lo está siendo ahora, aun siendo igualmente dramáticas.

            Los populares afirmaron a boca llena, sólo hay que tirar de hemeroteca, que ellos rebajarían el paro, y que solventarían la economía, y lo cierto es que han hecho justamente todo lo contrario. No iban a subir los impuestos, y lo hicieron, tanto el IRPF como el IVA, no iban a tocar los salarios, y lo hicieron, y lo peor de todo, han despojado a todos los trabajadores de importantísimos derechos conquistados con sudor y sangre, dejándolos nuevamente en una situación de desamparo que difícilmente se podrá corregir en el futuro, desacreditando a los sindicatos y desmontando el Estado del Bienestar.

            Y para colmo, el Gobierno afirma que pese a lo "dramático" de los datos,  existe un cambio de tendencia hacía una menor destrucción de empleo, curiosa manera de interpretar los datos de la EPA, obviando de manera maliciosa que si baja el nivel de destrucción de empleos no es porque se esté frenando la sangría, sino porque cada vez hay menos población activa por una reducción de la propia población española, cada vez más envejecida, y por un éxodo histórico de jóvenes  que emigran  en busca de trabajo a otros países más ricos, e inmigrantes que regresan a su país de origen desencantados y empobrecidos.

            Hasta desde Bruselas, el vicepresidente de la Comisión Europea (CE) y comisario de Asuntos Económicos y Monetarios, Olli Rehn, ha calificado de "inaceptables" estas cifras,  y ha pedido la aplicación inmediata y urgente de nuevas políticas activas de empleo, pero lamentablemente el Consejo de Ministros de este país ha vuelto a aprobar nuevas medidas económicas de recorte, preocupándose exclusivamente de que España cumpla con los compromisos a medio y largo plazo para reducir el déficit público. ¿Y que pasa con los españoles que lo están pasando mal? ¿Qué piensa hacer con todas esas personas que han perdido sus empleos y que no tienen un mañana? ¿Qué se va a hacer con todas esas personas a quienes se les ha robado el futuro y la esperanza de poder encontrar nuevamente trabajo para poder nuevamente recuperar la dignidad en sus vidas?  ESTO ES UN ESCANDALO.

            De todas formas, la oposición no está siendo acertada. Eso también hay que reconocerlo, porque como socialista me avergüenzo de que mi partido no diga de manera clara y contundente que si gobierna retirará inmediatamente esa maldita ley que se mal llamó REFORMA LABORAL. Para mi forma de entender la política, esta si que sería una verdadera PROMESA ELECTORAL, presentarse a la nuevas elecciones cuando toque, asegurando a los ciudadanos que si nuevamente el partido socialista vuelve a gobernar, retirará al día siguiente de empezar a gobernar esa ley, la REFORMA LABORAL, que tanto daño ha hecho a los trabajadores de este país, con la aplicación inmediata de una nueva ley mucho más razonable, más lógica, más justa, más progresista, más valiente, más humana.

            Es tiempo de ser valientes, y este debería ser el eslogan del partido socialista, terminar principalmente con la Reforma Laboral, de manera tan contundente y urgente como Zapatero sacó de Irak a los militares tras aquel atentado que los populares, aún hoy, se empecinan achacarlo a un atentado de ETA, cuando todos sabíamos que aquello fue consecuencia de las políticas cómplices de Aznar, con un gobierno americano que mató en nombre de unas armas de destrucción masiva que ni existieron ni existirán. (Mentiras y más mentiras y siempre mentiras)

            Es cierto que el PSOE ha insistido en retirar la reforma laboral, pero con esto no es suficiente. Hay que imponer de alguna manera un "cambio de rumbo urgente" para corregir la "desastrosa política económica" del gobierno.

            Los trabajadores no podemos ser las principales víctimas de la crisis, perdiendo nivel adquisitivo, empobreciéndonos en torno a un 35 % en menos de un año, despojándonos de nuestros derechos, de nuestra dignidad de trabajadores, y lo peor de todo, expropiándonos en el peor de los casos de nuestro trabajo, que no debemos olvidar, es un DERECHO CONSTITUCIONAL.

Ignacio Bermejo Martinez