domingo, 22 de septiembre de 2013

La historia del un lápiz traidor


 Aún recuerdo el día en que tuve aquella gran idea. Tan maravillosa fue que decidí, al instante,  tomar un lápiz y pintarla.  
Cuando estuvo impresa, esparcida sobre el blanco papel  con su forma, me quede contemplando  absorto cómo,  tomando vida,  se elevó hasta el cielo  transformándose en una pequeña estrella que desde entonces brilla con fuerza.
Mientras,  sin querer, sin ni siquiera darme cuenta, me quedé dormido y soñé con la batalla:  Mi mano reclamaba para sí la idea afirmando que había sido ella quien le había dado forma. Mi cerebro protestó  muy enfadado aseverando  que había sido él quien la había imaginado. También mi corazón se sumó al altercado  y,  testarudo como era, , sin dar su brazo a torcer, la reclamó  para él  porque decía haberla engendrado dentro de sí.
Tan distraídos andábamos en la disputa  que ninguno notó la falta del lápiz traidor, que sin decir nada se marchó de  dirigiéndose al Registro. Al llegar allí se autoproclamó autor del pensamiento por haberlo escrito él.  Y lo peor del caso es que incluso pudo demostrarlo. Así lo hizo y lo registró a su nombre. Desde entonces es él su propietario legal, y mi mano, mi cerebro y mi corazón, todos con cara de estúpidos, lo miran desconfiados desde lejos sin tener valor siquiera para dirigirle la palabra.  

Ignacio Bermejo Martinez

martes, 20 de agosto de 2013

LA CIENCIA

No es sabio el hombre que ansía el sueño del profeta
sin afanar su causa,
ni el que degusta  el vino para saciar su sed
irguiendo su copa  sin victoria.

No puede correr el hombre que no anda,
el que no tiene sus pies sobre la tierra,
ni aquel que se pierde mirando siempre al cielo
perdido en el brillo de la estrella,
para caer, torpe,  en los pozos más profundos
por perseguir sus sueños.

No existe el hombre que no tema
la enormidad del mar o del desierto.
El necio aventurero que se atreva
sin respetar el duelo
es ya un majadero muerto.

Si quieres avanzar,
 escucha estas palabras y acepta la clarividencia.
Es sólo una voz invocando la paciencia,
la cordura del guerrero, la  prudencia,
la facultad sagrada que anidará en la mente de los últimos,
la ciencia,  como única verdad.

Ignacio Bermejo Martinez

lunes, 22 de julio de 2013

UN FRIGOSUSPIRO PARA USTEDES.


Llega el momento, por cierto muy esperado por casi todos, en que el país entero echa el cerrojo y se cierra: Agosto.  Y es que,  reconocerán que,  en este mes se paraliza absolutamente todo, especialmente la administración pública, la política y la prensa. Pues bien, dada esa circunstancia, tenemos que aprovechar la ocasión.
Si ya es difícil solventar a la primera cualquier trámite administrativo en un ayuntamiento, o en cualquier otro estamento de la administración pública, ni se imaginan lo complicado que les puede resultar hacerlo en el mes de agosto, cuando casi todos los funcionarios se han ido de vacaciones, y el que se queda, el pringao de turno,  está cabreado consigo mismo y con el mundo, por haber sido él y no otro,  el desafortunado que se queda al frente del chiringuito, aunque sólo sea  para abrir y cerrar las puertas, que a veces, ni siquiera para eso valen.
En cuanto a la política, no es ya que se paralice, es que desaparece totalmente de nuestras vidas, hasta el punto de que  llegado el caso  que surgiera algo realmente relevante sobre cualquier asunto político, algo que reconocerán es muy improbable, nos quedaríamos la mayoría con la cara partida a nuestro regreso, allá por los inicios del mes de septiembre, al darnos cuenta de que nos hemos descolgado del culebrón que seguimos a diario, y es que la política, por más que nos pese, se ha convertido en eso, en un culebrón marujero.
No me negarán que necesitamos un descanso de tanto Barcenas ,  Rajoy,  los Eres, la Juez Alaya  y de todos esas teleseries sin fin que nos escandalizan un día sí y el otro también, tratando de dar sentido a nuestras aburridas vidas de curritos anónimos,  llenando portadas,  páginas de periódicos  y noticiarios de sobremesa.  Mentiras, mentiras y más mentiras, noticias creadas al gusto del bolsillo que las paga, ideadas para manipularnos, para engañarnos, para alienarnos y conseguir situarnos en el bando que les interesa, extirpándonos nuestro sentido crítico y en el peor de los casos incluso nuestra voluntad.
Con el veranito, no sólo sentimos la necesidad de refrescar nuestros acalorados cuerpos, sino que también se hace necesario, muy necesario,  enfriar nuestras calenturientas y atormentadas  mentes, porque lo cierto es que estamos cansados de una amarillenta actualidad que nos desborda por increíble e inesperada, de ese tormento de rodillo que nos encasilla y nos aplasta.
Un consejo que les doy: Aprovechen el tiempo libre del que disponen para leer un libro, un buen libro que les sirva para distraerse y para enriquecerse como personas, uno de esos que se van saboreando lentamente y que le dejan a uno ese regustillo sumamente agradable en el imaginario paladar de nuestras mentes. Uno de esos  libros que se van disolviendo poco a poco, como  azucarillo en una taza de café bien caliente. Lean hasta hartarse, hasta que sus ojos no puedan más de cansancio y se les cierren los párpados abatidos, y cuando eso ocurra, dejen que el peso de ese  libro venza  la mano que lo sostiene para que les caiga sobre su pecho, y ustedes recolóquense sobre la hamaca,  busquen  la mejor postura y duerman. Duerman  tanto como puedan, hasta que se hayan desquitado de todo el cansancio acumulado durante el año, de todo el stress que les aflige el alma. Y cuando se despierten, dense un baño, en la playa o en la piscina, donde más les guste, y tómense un mojito, uno o dos, que tampoco es malo excederse en la vida de vez en cuando.
La televisión úsenla exclusivamente para distraer o divertir a los niños, entreténganlos con ella para evitar esos momentos “tan porculeros” con el que los críos les  atormentan de manera inconsciente. Pierdan  la radio en el cajón más recóndito que puedan encontrar. Olvídense de oír noticias,  total, créanme,  en agosto serán un fiasco, siempre lo son por regla general, así que  ocúpense de de dejar curar sud almas, porque es necesario restaurar el espíritu de vez en cuando, porque hace falta coger fuerzas, muchas fuerzas, toda la posible, para seguir viviendo cuando de nuevo regrese el mes de septiembre y con él, toda la carga de cruda realidad que nos aplastará y nos amarga  sin compasión,  sin respeto y sin miramientos, como si fuéramos unos míseros gusanos.
Disfruten, disfruten  de sus amigos, de sus familiares, disfruten de ustedes mismos. Aprovechen este tiempo en el que se nos permite por un plazo no mayor de cuatro semanas, volver a ser personas de la misma forma que los animales son animales,  o las plantas son plantas, un tiempo de relajación y paz y en que la manipulación y la extorción mediática y política se disuelve como sal en agua, un tiempo en el que, al menos de momento, podemos seguir viviendo, simplemente viviendo, sin tener que trabajar ni dar cuentas a nadie.
 Disfruten, disfruten tanto como puedan y sean felices.  FELIZ VERANO.


Ignacio Bermejo Martínez. 

jueves, 18 de julio de 2013

La música.



Cerrar los ojos para oír
y abrir el alma para sentir,
porque la música es, a veces, un susurro,
un aviso,
o un grito de alguien que sólo espera poderte decir algo.

Ojalá fuéramos libres para poder alzar la voz
y  decir valientemente  todo cuanto tenemos que decir,
tanto como queramos,
hasta vaciarnos de palabras.

Tenemos el tiempo, al menos un instante,
pero la voz se calla por el miedo
y las manos se cierran asustadas,
mientras la música suena
y suena siempre

arrojada como un grito. 
Ignacio Bermejo 

viernes, 21 de junio de 2013

Reflexionando con San Agustín de Hipona

Cuando somos capaces de comprender que tras la muerte de quienes queremos  se esconde la alegría de una fiesta, podemos asegurar que estamos en el camino correcto para vislumbrar, para intuir al menos,  el verdadero Reino de Dios.
Ayer, miércoles 19 de Junio de 2013, tuve la gran fortuna de reflexionar en voz alta  con mis hermanos de la Junta de Gobierno de la Hermandad de la Sagrada Resurrección,  sobre la carta de San Agustín de Hipona “La muerte no es el final”,  y quienes me oyeron,  pudieron entender  el verdadero sentido del poema que dediqué en su día a mi gran amigo Paco, a quien continuo echando de menos,  tanto,  como el primer día que faltó en nuestras vidas.
Su ausencia sigue produciendo  en mi interior un gran abismo, un vacío oscuro de soledad que, incomprensiblemente,  termina derramándose  en un minúsculo llanto de lágrimas dulces. Un llanto triste y alegre al mismo tiempo. Triste por el egoísmo irrenunciable de su pérdida, y alegre al creer, de manera firme y confiada, que él está allí donde siempre quiso estar, con quienes siempre quiso estar y como siempre quiso estar, en la habitación de al lado, esperándonos.


In memoria
Poema dedicado a Paco Luna
De métrica libre, como tributo a la tolerancia
en la que desembocó nuestra verdadera amistad.

Junto a la ladera, amigo, mirando desde abajo,
pasé echándote de menos.

Allí  estabas,
de la mano de la mujer que amabas,  
 compartiendo el alma de las flores
y de la hierba que crece
sobre la tierra mojada,
mostrando a tu amor,
el hombre que miraba,
señalándome orgulloso
 por la amistad sincera
al tiempo que pasaba.

Junto a la ladera, del monte de la paz
donde habitas para siempre en tu palacio eterno,
danzando en una fiesta
de gente  que te quiere y te esperaba.

Y me miraste amable, contento,
bajo las luces de colores
que alumbran la verbena.

Aún no tengo fuerzas para explicar  al mundo
el ímpetu del sentimiento puro ,
y menos,  el dolor de la ausencia repentina  e  inesperada.

No sé como contar la soledad sobrevenida por tu marcha,
ni el vacío profundo como agujero oscuro
que me llenó de pena robando mis palabras.

Junto a la ladera,  amigo, al tiempo que pasaba,
mirando hacia arriba para verte,
contemplando el baile  de la alegría profunda
comprendí  en ese instante,
que era eso, exactamente eso,
todo a cuanto aspirabas.

Descansa en paz,  amigo, y baila.

El tiempo y la ausencia va subrayando la verdadera dimensión del sentimiento de amistad que nos profesábamos mutuamente. 


Ignacio Bermejo Martínez

jueves, 13 de junio de 2013

El fraude moral de la Optimización Empresarial


        Nos dicen que tenemos que sacrificarnos para afrontar la crisis económica, obligándonos a tener que soportar un  tipo impositivo legal del 30%,  que si nos paramos a pensar, es una cifra escalofriante, puesto que de cada cien euros que ingresamos, devolvemos al fisco treinta.

        Pagar impuestos es un buen invento para sostener la sociedad, pero estos deberían ser mucho más equitativos y justos ya que el estado planifica y vigila especialmente al ciudadano medio, por la facilidad que tiene para controlar sus ingresos, y recauda de esa gran bolsa, sin preocuparle que con esa excesiva presión está poniendo en peligro su bienestar y el propio concepto de estado.  ¿Qué o quién es el Estado?  ¿Los intereses de quienes se deben cuidar desde el estado? ¿Qué son los intereses generales?


        Fíjense en varios matices interesantes para la reflexión:

1º.- La recaudación tributaria española depende cada vez menos de los impuestos que pagan las empresas, especialmente las más grandes. En 2007, el impuesto de sociedades representaba el 22.2 % del total de ingresos de las arcas públicas por gravámenes, y ese porcentaje se ha caído en 2012 hasta el 12.7 %.  ¿Considera justo que usted, como ciudadano medio tenga que pagar de sus ingresos un 30% en impuestos y estas grandes empresas solamente un 12.7% de sus beneficios? Resaltando que nosotros lo hacemos de los ingresos y ellos de los beneficios, que no son la misma cosa, téngase el matiz en cuenta.

2º.- Al tiempo que se reduce la presión fiscal en las empresas, ocurre todo lo contrario con la clase media, como si todo respondiera a un plan articulado y maquinado para desmontar el sistema, ya que los ingresos en 2007 por IRPF a los ciudadanos suponía un 36% de lo recaudado por el Estado, y este porcentaje se ha elevado hasta un 41% en 2012. Y que conste que les hablo de IRPF, sin contemplar el incremento del IVA, que también se elevó en todos sus tipos, pasando de 7% a 10%  y de un 16% a un 21% en sus tramos intermedios, en menos de dos años.  Este incremento del IVA ha supuesto un mejor resultado recaudatorio, pues se ha pasado del 27% de 2007, a un 29% en 2012.

3º.- Estas grandes discrepancias recaudatorias entre empresas e individuos se debe a la grandes diferencias entre tipos nominales y efectivos, es decir, lo que resulta tras la aplicación de deducciones.
        Las empresas, como matizaba antes, tributan por sus beneficios, y los ciudadanos por sus ingresos, o sea, que a los ingresos de las empresas se les puede restar todos los gastos deducibles, que no son pocos, bien sean propios o ajenos, porque esa es otra, y al resultado final, el beneficio declarado, que no tiene por qué ser el real, se le aplica el porcentaje a tributar, cuando el individuo tributa por la totalidad de sus ingresos, sin poderse deducir esos mismos gastos, por los que además se le grava con el IVA, con el Impuesto de Hidrocarburos, con el de Lujo o Alcohol, etc...

4º.- El fraude fiscal es muy elevado en España. Pero ¿quién defrauda? Defrauda el que puede, es decir, aquel cuyos ingresos le permite un mayor marco legal para especular y rebuscar vericuetos y resquicios por donde eludir la presión fiscal. El proletariado no puede defraudar, está sujeto a ingresos fijos, completamente controlados y a una legislación demasiado estanca que deja muy poco margen de maniobra.
        De hecho ocurre que esas diferencias tributarias existen incluso entre las mismas empresas, ya que, y valga como ejemplo, las grandes empresas pagan tipos muchísimo más reducidos que las pymes, concretamente un 12% de las primeras,  frente a un 19,1% de las segundas, lo que demuestra que aquí nunca paga más el que más tiene sino todo lo contrario.

        Todo esto es aún mucho más indignante cuando leemos en la prensa que a grandes empresas como Google o Apple en España les salió a devolver su declaración del impuesto de sociedades en los años 2011 y 2012, fruto de la maraña legal  que algunos mal llaman Ingeniería Fiscal, u Optimización empresarial. 

Señoras y señores, esto es capitalismo puro y duro, un sistema poderoso que se reinventa y se perfecciona, y que si antaño se lucraba de la explotación del hombre, hoy día, además de eso, encuentra la manera legal de apropiarse del dinero publico, mediante la reducción de sus tipos impositivos, eludiendo el pago de sus impuestos y, una vez más, como tantas a lo largo de la historia, a costa de nuestra salud y nuestro bienestar y de la salud y el bienestar de nuestra sociedad. Capitalismo puro y duro que merma los derechos de la mayoría en pos de sus intereses, que controla la normativa y el poder, como siempre.


Ignacio Bermejo Martínez. 

miércoles, 22 de mayo de 2013

La danza de los pérfidos


Desencantado existo
soportando el ritmo del progresar cruento
de panderetas, marionetas y  lenguas de perfidos
que lamen la sangre de la tierra yerta
que desahuciaron del huerto.

Enojado respiro
el aliento  envenenado y embustero
del yo como bandera
que enarbolan esos necios.

Y a pesar de todo vivo,
procurándome el sustento
con mi cabeza alta, bien alta,
sin agitar el plumero
de la indignidad vergonzante
que lucen esos perros. 

Ignacio Bermejo Martinez.