miércoles, 18 de febrero de 2009

El mundo de Charles Bukowski


Perderse por el mundo de Charles Bukowski es algo maravillosamente contradictorio, pues aunque te atrae con el poder enigmático de cualquier adicción, te aterra con el pavor de la enfermedad más espantosa.
A veces el escritor cae en el error de creer que no será correctamente entendido y ello le induce a retorcer sus expresiones para construir una retórica pesada y trasnochada que aburre desde la primera línea. Bukowski es todo lo contrario. Su literatura es una mezcla de desparpajo vehemente y de genialidad corrompida, cualidades de la más genuina y vieja escuela norteamericana en la que se conjugan el alcohol, el sexo y las drogas. Él en sí, era su literatura. Su extravagancia, sus incoherencias, su propia existencia, se transforman en novelas tras narrarlas de una forma directa, tanto, que es como si estuviera hablando con el lector en vez de escribiendo para él. Son historias sin un final definido, sin trama. Una consecución de días que van pasando al mismo tiempo que las hojas del libro rellenas de palabras. La novela es su vida, y él es la prosa que compone la novela; su sangre la tinta con la que escribe, y su saliva y su semen, mezclados a veces con cerveza derramada por no tenerse en pie, víctima de una profunda borrachera, conforman su alma.
No cabe en él una narrativa que no sea apasionada e impetuosa. No existen reglas ni tabúes. Todo, absolutamente todo lo humano, está permitido y es digno de ser expresado en la poesía, o en algo que él denomina poesía y que no sé bien si llega a serlo exactamente. La innegable podredumbre de su propia humanidad es un adorno que lo carga de interés. Un interés por lo estrambótico que reflejado en la gran metrópoli, en Londres, París, los Ángeles o Nueva York, fácilmente pasaría por tildarse de arte, y quizás lo fuera, independientemente de la óptica europeísta desde la que filtramos todas las creaciones, y que lamentablemente son barreras invisibles que no nos dejan ver un poco más allá. Barreras invisibles que no notamos en nuestro entorno, pero que existen inevitablemente y que nos coartan, y nos condicionan.
Bukowski está, sin lugar a dudas, un paso más allá. Es capaz de llegar a un lugar para algunos insospechado, un lugar lejano del que ni siquiera habíamos imaginado que podría existir, desde donde se expresa con la libertad del sandio que no conoce reglas, pero que pasó inexorablemente de moda. Está trasnochado, olvidado y enmohecido. Podrido quizás, como le dijera Lidia en Mujeres. Enfermo de un cáncer extraño que sólo él padecía.
Su imagen habla de todo aquello cuanto fue. Abrazado a una mujer de escuálidas piernas, exhibiendo una sonrisa desdentada, despeinado y mal vestido. Él obviamente fue el último maldito, un maldito equivocado que se emperró en morir viviendo. Vivía para morir, y murió viviendo, haciendo gala de su incoherencia vital. Yo creo que nunca amó, ni se preocupó jamás de ser un escritor de renombre, aunque llegara a serlo indiscutiblemente. Lo fue porque era él y nadie puede negar lo que resulta obvio. Ante eso, no caben renuncias ni herencias, ni falsas justificaciones. Ante la fuerza de lo evidente sólo se puede asentir de forma sumisa. Maravilloso estúpido que se murió escribiendo. Legítimo trovador que transformó el rojo de su sangre en el azul de su tinta a base de beber whisky de forma descomunal y escribir novelas y poemas hasta que alcanzó su propio cielo, un lugar donde dios era una puta con bonitas piernas y anchas caderas que se contoneaba al son de la música que unos ignotos negros interpretaban en un paraíso llamado Pub.

20 comentarios:

Anónimo dijo...

Muy Bueno el artículo sobre ese autor. Estoy completamente deacuerdo.

Anónimo dijo...

magnífico artículo

Evan dijo...

Has hecho una radiografía perfecta de Bukowski!

Un beso Nacho!

:)

JL Martínez Hens dijo...

Conozco poco sobre el autor pero me atrae. Este año me compré un libro precioso de Verlaine que también era un buen bohemio.

Que te diviertas en Carnavales.

Ulysses dijo...

me gusta mucho, excelente articulo

Saludos

Belén dijo...

Es curioso, me gusta mas el personaje que lo que cuenta, he intentado leerme cosas de él, y nada...

Besicos

≈ Estrella ≈ dijo...

HOLA IGNACIO GRACIAS POR TU VISITA Y TUS PALABRAS ACA ME TIENES VISITANDOTE Y CONOCIENDO TU BELLO BLOG, TE DEJO UN ABRASITO Y QUE DISFRUTES DEL FIN DE SEMANA BUENAS NOCHES

Gizela dijo...

Excelente post.
Leer a Bucofski, y sobre Bucofski, siempre es contradictorio.
Estoy de acuerdo en todo lo que escribes, menos en una cosa.
Sí creo que amo, y mucho.Creo que verdaderamente amó a Linda su esposa, con la que compartió ya las postrimeras etapas de vida.
A su lado murió y vivió su terrible enfermedad.
Claro que todo lo que sentía por linda, que muy bien esta resumido en el hermoso poema que le dedico, llamado Confesión, siempre estuvo limitado y demarcado con cicatrices de su propia triste y desordenada existencia.
Siento que más de una vez, al lado de su joven mujer, sintió arrepentimiento por haber vivido siempre entre los malditos, y encontrando la esencia de lo bendito, ya muy tarde en su vida
Te dejo Confesiones. Siento que es un hermoso adiós anticipado.
Feliz fin de semana y una abrazo
Gizz

CONFESIÓN

esperando la muerte
como un gato
que saltará sobre la
cama
estoy tan apenado por
mi esposa
ella verá este
cuerpo
rígido
y blanco
lo sacudirá una vez, entonces
quizá
de nuevo:
"¡Hank!"
Hank no
contestará.
no es mi muerte lo que
me preocupa, es mi esposa
sola con esta
pila de nada.
quiero que sepa
que todas las noches
durmiendo a su lado
incluso las discusiones inútiles
fueron cosas espléndidas
y las duras palabras
que siempre tuve miedo de decir
pueden ahora ser dichas:

te amo.

mia dijo...

Mi sensibilidad te aplaude,

que bien sabes

dibujar personalidades.

besos

Silvia dijo...

hola poeta!muy claro y genial tu forma de describir a ese escritor...me intereso mucho y trataré de saber más...
tienes un Don impresionante para graficar personalidades y estilos...
eres brillante ...es un gusto visitarte ....gracias por compartir...
besos.
silvia cloud

media luna dijo...

Felicidades Ignacio. Es una presentación que enamora. Una de esasa presentaciones que si una no conociera a Bukowski saldría corriendo a leer sus poemas. Sólo me entristece esa creencia de ser un hombre que no amó. Un escritor de los grandes por méritos propios y sin importarle serlo.
Me cautivó tu descripción.
Saludos.

Biondi dijo...

Hola Iñaki, he descubierto por azar tu blog y me ha sorprendido gratamente tanto saber de ti como saber que aun nos guardas gratamente en tu memoria. Incluso me ha impactado el hecho de tener una poesía con el nombre con el que he firmado durante tantos años mis poemas, aunque, no me cabe duda, ha sido casualidad. Desde aquellas tertulias khayyanas ya sabiamos que tus inquietudes literarias iban a marcar tu vida, y no nos equivocamos, para gran regocijo de todos tus lectores, entre los cuales me incluyo. Recibe de todo corazón un abrazo de los que formamos Club Rubaiyat.

Ignacio Bermejo dijo...

Mi querida Biondi: Claro que no ha sido una casualidad. En absoluto lo ha sido. En verdad, y así consta en el libro donde publiqué el poema original, Biondí es un poema que escribí para describirte a ti. Es tuyo aquel poema, pero quise compartirlo con esta otra poetisa porque aquella tarde sus poemas me llenaron, y en cierta manera vi en ella esa figura ya mitificada, de la perfecta poetisa, como fue tu caso. Si miras en el blog, hablo de Rubayat, y del club de los poetas en una entrada en Diciembre. Espero no haberte molestado usando tu nombre, Biondi, para describir con el a la mujer poeta. Quiero que sepas, igualmente, que ha sido un gran placer saber de ti, de vosotros. Un beso para todos con todo el cariño y la admiración de siempre. (Espero que leas esto. No he encontrado otra manera de contactar contigo)

Biondi dijo...

¿Molestar? Me siento enormemente halagada por haber sido tu musa para tales versos. Gracias de corazón. Un beso.

IGNACIO dijo...

Y cervezas a doquier, por eso tal vez, era de escribir de una forma sobre la vida tan natural, que pocos de nosotros pasó su juventud sin poderse resistir a leerle, aunque en principio solo fuese por el título de sus obras...

Que bien los retratas Ignacio.
Un abrazo.

Adrianina dijo...

Que personaje místico Charles Bukowski, desconocía acerca de él,
así es que gracias doblemente; breve y preciso.

Te dejo un beso grande.:-)

JL Martínez Hens dijo...

Pedazo de Carnaval que se meten algunos...

Moony-A media luz dijo...

Mi héroe siempre fue Chinasky, sobre todo, cuando emulaba al guardián entre el centeno.

Después, leí los poemas de Bukowski y descubrí la amargura.

Genial el trabajo que hiciste.

Un beso grande.

OPIÜM dijo...

HOLA NO LE CONOCÍA.
ENHORABUENA POR SU BLOG!!!

hojas del alma dijo...

yo tampoco le conocia,pero leer tu articulo,me da la impresion que fue un genio desconocido,porque era una persona que se preocupaba muy poco por la fama,y mas por escribir,en su intento desordonado de entender la vida.
los genios estan condenados,en la condicion,de no ser comprendidos.

me encanto,el articulo.
abrazos,Ignacio.