
Llegó al tiempo de los sueños,
como un deseo imposible,
sin voluntad alguna.
Fue como un cruce en el camino
sin saber a ciencia cierta
quien era el uno, ni el otro.
Una mirada,
un deseo inconfesable y compartido,
si acaso unas sonrisas,
convertidas en secretos guardados para siempre.
Y allí quedaron anclados en el pasado,
quien era el uno, ni el otro.
Una mirada,
un deseo inconfesable y compartido,
si acaso unas sonrisas,
convertidas en secretos guardados para siempre.
Y allí quedaron anclados en el pasado,
como silueta oscura,
como una figura de aire
que antaño fuera cierta
sin haber llegado nunca a realidad.
que antaño fuera cierta
sin haber llegado nunca a realidad.
Mágico momento en el que uno
se siente como un dios.
Historias qe comienzan,
que se viven y se acaban...
Historias que terminan
como todo, sí, como todo.
Anda... Anda... Anda...