lunes, 5 de noviembre de 2007

Una propuesta industrial

¿Se ha fijado que en la planicie de salinas que se extiende por delante de la Sierra de San Cristóbal están instalando aerogeneradores o molinos de viento? Supongo que, como es lógico pensar, servirán para aprovechar la energía eólica que se produce en esta zona de Andalucía, lo cual es una buenísima noticia, pues esta es una excelente fuente de energía alternativa que servirá para paliar, en buena medida, los efectos nocivos y contaminantes que producen las otras fuentes energéticas clásicas, además de cuenta con la ventaja de ser una fuente de energía renovable, motivo más que suficiente para motivar la inversión, tanto pública como privada, en la investigación de estos recursos inagotables. Invertir en investigación para potenciar esta nueva manera de producir energía es apostar por el progreso y el bienestar de la sociedad, ya que es una forma de afrontar la crisis energética que se presagia, a tenor de que las fuentes de energías que nos abastecen en la actualidad, son muy contaminantes y están limitadas.
Nuestro actual modelo económico, que se fundamenta principalmente en su continuo crecimiento, exige irremediablemente una demanda proporcional de energía para sostenerse, y teniendo en cuenta que las fuentes de energía fósil y nuclear se agotan, es más que previsible que en un futuro próximo la demanda no pueda ser atendida. Por eso es tremendamente interesante investigar otros nuevas maneras de obtener energía. Éstas son las energías alternativas, y entre ellas, la eólica.
En la actualidad se busca aforadamente soluciones para resolver la crisis energética inminente, implicándose en ello las mentes más brillantes de nuestras universidades, al mismo tiempo que crece en la sociedad una mentalidad conservadora respecto del medio ambiente, sobre todo, a lo que al cambio climático se refiere. Todo esto, nos lleva a pensar que las energías renovables son, al margen de un seguro de vida, una magnifica manera de invertir y de producir riqueza.
Y es aquí donde hago una sugerencia que puede que les resulte irreverente, pero que a mí me parece una buena idea, dado que en la Bahía de Cádiz estamos más que hartos de oír la expresión reconversión industrial, sin que hasta la fecha nadie haya sido capaz de hacerla realidad llevándola a la práctica, posiblemente por la dificultad que entraña buscar un producto alternativo donde ocupar nuestra industria. Es por ello que me pregunto, y lo hago gritando a los cuatro vientos para que puedan oírme: ¿No sería una buena idea, dada la importancia creciente de las energías renovables en nuestra economía, que esos molinos de vientos o aerogeneradores que estamos importando desde el País Vasco, los fabriquemos aquí?. Si en Cádiz somos capaces de fabricar barcos, armas, coches, aviones, etc..., ¿no vamos a ser capaces de fabricar molinos? Es más, estoy seguro de que la tecnología necesaria está al alcance de los ingenieros que fueron capaces de diseñar el famoso MEROKA. Fabricar molinos tiene que ser, obligatoriamente, muchísimo más sencillo, y aunque a priori pudiera parecerles una idea un tanto quijotesca, no deja de ser una forma de afrontar ese gigante tan temido del desempleo y de la desindustrialización que sufrimos desde hace unos años. Dediquémonos a fabricar e instalar molinos de vientos y a vender la energía que podamos producir. Nuestro viento nos está ululando la promesa del porvenir por el que debemos luchar. No sé, es sólo una idea ¿Por qué no?