sábado, 6 de diciembre de 2008

Cuento de Navidad

Cuento de Navidad
Se acerca la Navidad y, aunque este año no estemos para grandes celebraciones por la grave crisis económica que padecemos, es un tiempo de amor y de paz en el que todos nos embriagamos de aquellos espíritus mágicos que tan genialmente describiera Charles Dickens en sus muchos relatos y cuentos, especialmente en Canción de Navidad, posiblemente la novela más bonita que yo haya leído.
No sé si sabréis que en vida de Dickens, (1812-1870), se estilaba publicar en los periódicos pequeños cuentos navideños que las personas leían en sus casas, a los pies del árbol de Navidad o el nacimiento, a modo de celebración. No sé qué les parecerá a ustedes, pero a mí es algo que me conmueve, pues las mejores Navidades que recuerdo son aquellas en las que mi madre me contaba cuentos maravillosos que ella misma inventaba, haciéndome cantar luego los tradicionales villancicos al son de las panderetas y del rin rin de la botella de anís. ¿Qué recuerdos! Tampoco quiero olvidar aquellas entrañables reuniones, entonces especialmente de mujeres, en las que se hacían las tortas. Se quedaba expresamente para eso. Primero se hacía la masa, se dejaba reposar cubriéndola muy bien con un trapo limpio, metiéndola debajo de una almohada, hasta que subiera. Luego se estiraba con los rodillos, se cortaba en triangulitos más o menos iguales, se freían y se melaban.
La llegada de la Navidad es inminente, y es por eso que quiero desearles de todo corazón que disfruten de su familia, sea como fuere. Que no se sientan nunca solos, especialmente en este maravilloso tiempo que llega. Que sean muy felices. Que canten y que bailen, que coman y que beban, porque la fiesta es solo fiesta si se vive con alegría.
También quiero dejarles un humilde regalo. Es un pequeño relato para que se lo leáis el día de Nochebuena a vuestros hijos pequeño o a vuestros nietos. Es algo que vale bien poco, pero es lo mejor y más sincero que un escritor, como yo, puede daros. Espero que os guste:


“El pequeño niño limpió con la palma de su mano la escarcha fría que enturbiaba el cristal de la ventana de su casa y se asomó curioso al exterior. La oscuridad de la noche se extendía de extremo a extremo de la calle, sólo se rompía por la luz amarillenta que derramaban tenuemente las farolas.
Debajo de una de ellas, sentado sobre un banco de madera, un anciano parecía esperar paciente a alguien. El pequeño creyó que se trataba de un abuelo a quien habían olvidado y sintió pena de él. Miró detrás de sí, buscando a sus padres, pero en casa ya todos dormían, cansados tras celebrar gozosamente la Nochebuena. Dudó unos instantes, pero tras echar un último vistazo fuera, decidió ser valiente y abrir la puerta para auxiliar al anciano. Sabía que si no lo hacía, aquel pobre hombre se moriría helado.
-Hola, buenas noches- saludó el pequeño, una vez en la calle. -Hace mucho frío. ¿Estás esperando a alguien?
-Si- dijo el anciano -Te estaba esperando a ti.
-¿A mí?- preguntó el niño un tanto sorprendido.
-Sí, sí, a ti- afirmó levantando un gran saco que parecía muy pesado -Esperaba que te durmieras para dejarte un regalo. En ese momento el corazón del joven dio un vuelco de júbilo al comprender de quien se trataba. Era Santa Claus. Lo miró a los ojos y vio que sonreía. Le extendió la mano entonces invitándolo a entrar en casa.
-¡Jou! ¡Jou! ¡Jou!. Este año, mi pequeño amigo, no tendré que subir hasta el tejado.”

©Ignacio Bermejo


Feliz Navidad

46 comentarios:

Una ET en Euskadi dijo...

¡Ahí va! ¿¡Ahora también nos dedicamos a los cuentos infantiles!? Enhorabuena
Desde hoy y hasta el 25 me voy a fijar en todos los abuelos que vea sentados y solos...

Cristina dijo...

Feliz Navidad para ti también...

Un abrazo

Cris

Caperucita dijo...

Gran regalo de navidad el que nos dejas y una bonita historia, por fin Papá Noel por una vez no tiene que entrar por el tejado, ya está bien!!! Va siendo mayor.

Que todos tus sueños con la navidad te sean otorgados.

Besos.

Waiting for Godot dijo...

Muy hermoso. Besitos.

Adrianina dijo...

Me pareció muy tierno, sobre todo el diálogo. No es fácil escribir cuentos navideños.
Un beso, espero sigas publicando algunos mas dentro de esta temática.:-)

Soledad Sánchez M. dijo...

Se agradece enormemente este toque navideño. Al margen de las creencias de cada uno, no viene mal hacer un alto en el camino y ocuparse un poquito de los "interiores". Feliz Navidad para ti también, Ignacio.

Un beso.

Soledad.

Ulysses dijo...

un buen cuento, tierno y bello, esoecial para esta epoca.


Saludos

Críptica dijo...

Entonces eso de si los ves no te dejan regalos es mentira. Muy bonito. Te deseo también lo mejor Ignacio, un abrazo y un beso.

ALMA dijo...

precioso cuento...
te deseo lo mejor y aunque parezca que decirlo sea típico.

un beso.... enorme


ALMA

Anónimo dijo...

IÑAKI, AL HACER LAS TORTAS TE HA OLVIDADO DE METER EN LA MASA UN POCO ,DE LEVADURA SI NO NO SE LEVANTA Y EL CUENTO ES MUY BONITO PERO A MI ME GUSTAN MAS LOS Reyes Magos que Santa Clauus. un abrazo y feliciafdades para ti y los tuyos-. el solitario

josé javier dijo...

Recibo tu regalo de Navidad conociendo su valor:¡Incalculable!
...como todo lo que sale de tu pluma, querido amigo.
¡Feliz Navidad!
Un abrazo. J.J.

Fernando Nerú dijo...

Que estas fechas de reflexión y paz llenen tu hogar de armonia y de mucho amor hacia los demás.

Aqui te dejo un poema que publique la navidad pasada en mi blog espero que te guste:

"Alguien Llora"

Un cielo gris arrecia a una estrellada tarde
que anuncia festivamente un nacimiento en noche buena,
y el verdioro estreñido de los cristales,,
humilla a tisicas mesas de carton llenas de hambre,
y como una noche de egoista luna llena
los anticristos se sientan a la mesa,
a compartir con repudiable indiferencia,
el misericordioso nacimiento de un niño pobre.
Y mientras las copas rutilan en las miradas vacías,
tiritan los arboles muertos en sus creencias,
de que un niño nacerá en porcelana fría
y de que serán salvos en su medida cruenta.
En argentados salones le han dado posada
a una impoluta virgen con ojos de cuentas
y a cien rebaños de colores de fría plata,
que les disimula un negro corazón,
que de indiferencia apesta.
Será partido el pan sobre la mesa
y hay tristeza en el cielo, porque el niño no ha comido,
aún cuando trato de saciar su hambre
en la boca de un mendigo con migajas de riqueza,
pero las escaras de la muerte
le causan dolor de hombre,
por ausencia de fiambre...
Aún cuando extendió sus manitos
en el cuerpo leucémico de un niño,
pero sólo le arrojaron las sobras como a un perro pobre
y de dolor lloraron sus ojitos,
mientras sangraba su corazón de Dios,
por la maldad que hay en el hombre.


Fernando Nerú.

Un abrazo fraternal desde un rinconcito de Ica, mi amada ciudad.

Con mucho afecto.

Franziska dijo...

Copio el cuento. Tengo un nieto de 5 años que ya sabe leer pero al que todavía le gusta mucho que le cuenten historias. Se lo contaré porque la historia es corta y sencilla y no creo que se me olvide. Espero que no suceda tal cosa. Gracias.

Espero que seas feliz porque para serlo no se necesitan cosas que valen dinero sino amor, afecto, comprensión, sonrisas y todo esto no se puede comprar en ninguna tienda. Puede estar, pues, garantizada una ¡Feliz Navidad!

Rosa dijo...

la magia de los niños es inigualable, luego ya creces y la cosa se pone un poco más jodia.....pero ese ya es otro cuento.
besos.

KALISTA dijo...

Bello cuento, muy cálido y sentido, llega la navidad y estas cosas nos llenan de felicidad y paz, y nos preparan para el festejo.
Un abrazo muy grande desde Argentina.

Conciencia Personal dijo...

Ignacio, eres un hombre sensible, preocupado por los demás, eso te hace diferente. Gracias por compartir tus letras y el relato. En especial es una fecha nostálgica para mí.

besos, Monique.

Anónimo dijo...

Ignacio, mi querido y admirado amigo: Siempre me emosionas, pero especialmente hoy. Leyendo este post al tiempo que oía villancicos gitanos, has conseguido arrancarme una lagrima, ¿qué digo una! han sido decenas de ellas, porque me he puesto a llorar como una tonta.
Eres la esencia de la sensibilidad. Eres un hombre bueno, Ignacio, y es por eso que te quiero mucho, mucho, mucho. Que Dios te bendiga.
Una mujer que te quiere.

extractos... dijo...

Unos recuerdos que no se olvidan.
La familia reunida (mis seis hermanos, mis padres, mis tios, mis primos), el olor de la cocina (sobre todo en el desayuno), todos con los pijamas puestos, jugando, cantando....Ay! !que recuerdos!

Un cuento precioso.
Yo también soy de Reyes Magos. P.Noel no estaba en mi infancia.

Felices fiesta para ti y tu familia

CONRA dijo...

Hola Ignacio:
Tierno cuento, que me transporta a la Navidad que ya toca a la puerta.
Gracias por compartir sentimientos tan bellos.
Un gran abrazo y Feliz Navidad.

Inés dijo...

Feliz Navidad!! y Feliz Año 2009, te deseo muchos éxitos personales y profesionales.

besos,
gracias por regalarnos ese relato tan tierno.

Belén dijo...

Mientras nos queden buenos relatos...:)

Besicos

Diana dijo...

Hola
D.Ignacio, precioso, de corazón, precioso.
Gracias por tu visita a mi blog, nada que ver con el tuyo, pero é o que hai.
Porqué no en "tuqueloveas"?
Bueno graciñas de cualquier forma.
Un biquiño y feliz Navidad.
Diana

Ana dijo...

Corto, tierno y bonito.. aunque yo apuesto mas por los reyes magos.
Un beso!

Anónimo dijo...

IÑAKI, a mi en cambio la NAVIDAD me dá tristeza, sin mi "mujer" sin dos de mis hijos, y solo, es una fiesta nostalgica y de grandes recuerdos que ya no volveran, a pesar de que yo trato de olvidarlo, pero no puedo, como dice el FAMGANGO, 2MIENTRAS COMO Y BEBO, NO ME ACUERDO, PERO CUANDO LLEGO A CASA ME HARTO DE LLORar. EL SOLITARIO

Sara dijo...

Que entrañable, que bonito, no podía ser de otra manera viniendo de un escritor con mayúsculas como TÚ.Se lo contaré a mi sobrino...que narices...a toda la familia! y me acordaré de ti.
Que tus navidades también sean familiares, entrañables y que el 2009 te traiga grandes proyectos.

Abrazos

Amaya dijo...

Feliz Navidad para tí también Ignacio!..que en todos los hogares exista pan y arda el fuego, que se respire la Paz necesaria para poder contar, entre risas, tu bello cuento..
un abrazo

Donelia Pérez dijo...

Entrañable tu cuento...y la verdad es que es una tradición que se ha ido prediendo. Una pena, pero siempre podemos revivir esos momentos y convertirlos de nuevo en tradición, por qué no? un regalo económico y que llena de felicidad...

fgiucich dijo...

Esa Navidad inolvidable con sus hermosos cuentos. Felicidades!!! Abrazos.

NOSTALGIA dijo...

A veces llega un momento en que
te haces viejo de repente
sin arrugas en la frente,
pero con ganas de morir.
El estribillo de esta canción es el sentimiento que emana de mi en estas fechas navideñas,es fuerte la ausencia de mis seres queridos en pocos años abuelos,tios y padre además la madre naturaleza nos niega la venida de un nuevo ser "para quien el cuento".Me encantaria que los reyes magos existieran de verdad. Este año poderlos acoger en mi casa así calmar tanta nostalgia , desilusión y despertaran en mi la esperanza de una nueva vida de ilusión.
Muchos besos Ignacio y feliz navidad para ti, tu mujer y dos hijos disfrutalo.
Alguien que te aprecia

Silvia dijo...

hola!gracias por tu bello relato...
muy lindo recuerdo el de tu mami...
poeta tu blog es un lujo...!
besos silvia cloud

Fernando Nerú dijo...

Estas fechas siempre fueron para mi, la materialización de la indiferencia humana.
¿Por qué no alimentar a Dios, si este esta en la calle, cobijado de cartones y con el rostro desencajado por el hambre?
¿por qué no vestir nuestros corazones de piedad y le agradecemos a Dios mediante sus hijos necesitados?

Porque solo somos hombres y el siendo Dios, espera una sonrisa y la alegria en el corazón de los pobres.

Porque Dios es amor...

Con todo el amor que hay en mi para ti, bendigo el árbol del cual provienes y a tu simiente.

Que el Señor haga de cada uno de nosotros, instrumentos de amor para salvar a este mundo.

Un abrazo Ignacio.

La confianza en DIOS dijo...

Haz que brote y conserva siempre sobre tu rostro, una dulce sonrisa reflejo de la que el Señor continuamente te dirige.Por eso cuando te sientas apesadumbrado y triste ¡adora y confia!
Teilhard de Chardin

tia elsa dijo...

Lindo post,gracias por tus buenos deseos y por el cuento, sin duda se lo contaré a mi hijo, besos tía Elsa.

IGNACIO dijo...

Ignacaio, yo también recuerdo aquellas noches tradicionales de panderetas, villacincos y botellas de anís con su ring ring, desgraciadamente hay valores, tradiciones que se están perdiendo, sumergirte en cualquier cuento, es asomarte de pleno a la imaginación, crearlos, es mucho más, es compartir la imaginación propia con todos nosotros.
Te felicito por ello amigo.
Durante el tiempo que estuve en tu diario, me paseé por mi niñez, mi infancia, los reyes magos, villancicos, personas que nos acompañan desde la sombra de los muertos.

Un abrazo Ignacio, estoy contento de haberte conocido.

Conciencia Personal dijo...

Visitando a mis amigos antes de navidad.

Un abrazo cálido, monique.

Sami, pagando el precio... dijo...

Gracias de corazón, tanto por la primera historia, como de la segunda. Yo he pensado muchas veces, cuando deje de contar buenos cuentos y cantar más lindo que un hada. Porque ahora cada vez que canto mis hijos me dicen que me calle, por como desafino y mis cuentos ya no le hacen gracia. He viajado a Suecia del 5/12 a el 8/12 para ver a mi nieta que tiene 7 meses y sabes lo que descubrí? Que sigo cantando como una Diosa y mis cuentos siguen siendo fantásticos para dormir, es con la inocencia que debemos escuchar y lamentablemente en algún lugar del camino la perdemos.
Feliz navidad para ti también y una vez mas gracias por tan tierno regalo.

Te dejo un abrazo de osa, navideña

deliacastro dijo...

Hola Ignacio te felicito por lo escrito invitar a regalar amor respeto y solidaridad. regalar un te amo , te quiero estar contigo solo po el placer de tu compañia.
Te necesito porque te amo. si fuese así pienso que este mundo seria mejor.

ADVIENTO dijo...

Reconoce tu pobreza, tu vacío.
Reconoce tu debilidad: tú solo no puedes alcanzar lo que tanto deseas.
No te acomodes a tu pequeñez: lucha por crecer, siempre más, estírate, transciéndete.
No te distraigas, no te entretengas, vive con el alma de puntillas.
Sé persona de grandes deseos: no te conformes con las migajas de la mesa de la esperanza.
Grita, suplica, llora, ora.
Apasiónate. Crece en el deseo, crece en el amor.
El amor engendra deseo y el deseo enciende el amor.

Paciencia y perseverancia. Todo tiene su tiempo para madurar y todo se debe preparar. No seas caprichoso, ni ansioso. La espera aquilata y capacita.
No duermas. Vigila.
No dejes que tu lámpara se apague.
También la fe ha de estar despierta.
Atento a cualquier signo, voz o pisada. Los ojos y los oídos bien abiertos,
no vaya a pasar de largo.

Espero que os guste la meditación, estamos en tiempo de adviento.
IGNACIO FELIZ NAVIDAD, alguien que te aprecia

JL Martínez Hens dijo...

Pues nada se lo leeré a las niñas. Lo mismo voy esta semana por esas tierras a por unos bigotillos, que siempre animan las Pascuas y que además son muy buenos para los que somos atletas.

JL Martínez Hens dijo...

Pues nada se lo leeré a las niñas. Lo mismo voy esta semana por esas tierras a por unos bigotillos, que siempre animan las Pascuas y que además son muy buenos para los que somos atletas.

Beatriz dijo...

Solo me paso a saludarte!!!!
Pos eso, saludos!

Bego dijo...

Solo te digo que me ha encantado, es muy tierno.

Saludos y Feliz Navidad.

Colo dijo...

Muy lindo cuento... Qué lindo creer como cuando eramos chicos...

Felicidades y te invito a leer la historia de mis navidades de pequeña!


Un beso

mujer pantera dijo...

Que tengas hermosas fiestas, y ojala derrepente te acuerdes de visitarme que me haz dejado solita mucho tiempo......

Un beso salvaje para ti.....

Amaya dijo...

..tu tambien tienes una felicitación en mi blog Ignacio..Un fuerte abrazo

salvochea dijo...

Saludos para desearte que pases unas Felices Navidades por la Isla en compañía de la familia.

Desde El Bierzo.

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