lunes, 3 de marzo de 2008

Existir


Asfixia.

Yugo opresor de mañanas repetidas.

Gris, marrón, o azul marino.

Sortija frenética y cansada
que mitiga el aire
y al respirar asfixia.

Ritmo lento.
Sorna.
Imposible.
Dolor inexplicable.
Desilusión y desgana.
Augurios postrimeros
sin expresión de lucha.

Derrota inevitable.

Triunfo inexpugnable
de la desidia humana.

Fin.

Paz.
Paz eterna y plena.

©Ignacio Bermejo

12 comentarios:

Evan dijo...

:(

Me daría mucha tristeza si nuestra existencia siempre fuera así... me pesan en el alma estas letras.

Un beso, Ignacio!!

Qettah dijo...

si, a veces la existencia colleva eso...sentir que nos falta el aire, que no nos llega...pero de repente una brisa por pequeña que sea, nos hace de nuevo boquear como un pez y el susto ha pasado.

besos...Qettah

... dijo...

Gris, marrón, o azul marino.

A veces amanezco asi, a veces anochezco asi. Lo bueno es que hay dias en que se puede respirar.

hawwah dijo...

qué dura esta existencia que nos cuentas, Ignacio...

besos

More Baker dijo...

A mí esto me dolió como doble. Qué será lo que nos pasa que andamos tristes, metidos dentro de nosotros, urgando en lo mas difícil del animal humanoque somos, finalmente.
Un abrazo, amigo.

Evan dijo...

Cuando estamos mal, lo exteriorizamos de alguna forma y a vos te sale en palabras...

Un beso!

Juan de la Cruz Olariaga dijo...

Un buen reflejo de nuestra existencia, nos guste o no. Muy bueno. Un abrazo amigo.

Ignacio Bermejo dijo...

Lo cierto es que verse comprendido y leído reconforta. Quizás en ello radique la fuerza de la poesía, en la limpieza que se produce en el alma cuando uno se vacía exteriorizando las sensaciones más intimas. Gracias a todos por sus comentarios.

MARIA dijo...

Amigo Ignacio escribiste este poema en un día "gris, marrón o azul marino"... todos tenemos días de colores fríos, pero existen también los colores y los días cálidos, seguro que cualquier día nos deleitas con ellos.

Triste, real pero esperemos que sólo sea parcial.

Un abrazo.
*

IGNACIO dijo...

No hay derrotas Ignacio, errores de batalla, hay sortijas que pesan, hasta no dejarte caminar, gris, marrón, o de cualquier otro color tus palabras llegan.

Paz y abrazos.

Marisilla dijo...

No sé cómo sin apenas oxígeno
mis pulmones últimamente andan.
Me asfixio, y soga en el cuello no tengo.
Una sensación absurda, nada pasa,
menos el revoltoso tiempo,
que encima tarda, se atrasa,
y no sé si es malo o bueno...

Críptica dijo...

Cualquier sortija encierra esclavitud ¿La vida? Espero que no, ya te lo diré Ignacio. Besos.