jueves, 9 de octubre de 2008

DESIERTO (De momentos negros)


Hay un momento en el que la música
ya no dice nada.
Ese momento es triste.
Es cuando muere lo verde
y todo se torna en gris.
Es un desierto,
y en el desierto no hay flores,
ni agua.

21 comentarios:

Jesús Arroyo dijo...

Pero hay pensamientos que hacen letras.
Un abrazo.

Sintagma in Blue dijo...

Pero existe la mirada que contempla.

ONUBIUS dijo...

Cierto que es triste cuando nada te dice una música, pero mas triste es no poder oírla, aunque existan oasis.
Abrazzzusss...

lichazul...elisa dijo...

es cierto en un desierto no hay flores
o escacea el agua

pero recuerda que la vida igual está presente , es cosa de prestar atención

un abracito con muchos ánimos animosos para tí:-)

Silvia dijo...

HOLA POETA!QUE DESIERTO..!SE VE LA FALTA DE VIDA ..QUE EMPEORARIA SI TAMBIEN CARECE DE MUSICA...
ES UNA IMAGEN BONITA..Y UNA MUSICA PERFECTA..DESPIERTA IGUAL TODOS LOS SENTIDOS..
GRACIAS POR COMPARTIR..
SILVIA CLOUD.

muxica dijo...

Siempre queda tu poesía.
Un abrazo

Mari dijo...

Crees que hay un momento en que la música no dice nada? para mí, todos los momentos aunque no suene una melodía son sabor a música... el rumor de las olas...el silbido del viento....

Gracias por pasarte por mi blog...

Saludos desde Canarias...

toñi dijo...

Ojala que esos monentos pasen de lejos y sin dejar huellas. Un beso

Noray dijo...

En el desierto
no hay flores ni agua
pero hay un manto de estrellas
azules, limpias... infinitas
que nos cubren el alma
en cada madrugada.
Y esos instantes afónicos,
cuando todo se torna grisáceo,
hacen germinar la poesía,
como si fuera un oasis,
en nuestro corazón,
en nuestro cerebro,
en nuestras manos.

Un abrazo.

Caperucita dijo...

La música engrandece el alma, no me gustaría jamás, verme privada de ella.

Supongo que sabrás que hace muchos miles de años donde ahora hay desiertos no los había, que el ser humano es bastante culpable del deterioro de la vida en nuestro planeta y que como no pongamos todos nuestro granito de arena, probablemente nuestros descendientes cada vez se encuentren un mundo más estéril.

Me ha encantado tu blog.
Prometo volver.
Besos.

Lena dijo...

Sí que es triste el desierto.

Sobretodo el desierto de arena que avanza en el pecho.

Un abrazo

Herodes de la Bética dijo...

Pero afortunadamente hay personas cómo tú, que llenan esos vacíos que muchas veces sentimos y necesitamos llenar.
Gracias por ello. Un cordial saludo.

extractos... dijo...

Arriba lo escribe Mari, todos suena, todo es música. Pero triste será si no se escucha. Escuchar para ver, y ver para poder oír. !Claro que hay vida en ese desierto! el problema creo que está en sentir ese "desierto".Triste.

Un abrazo Ignacio.

Donelia Pérez dijo...

Cuando la música ya no dice nada, el alma está roto y necesita de ayuda... Preciosa la imagen que acompañas a tus palabras.

merike dijo...

Música bonica, Bach i Serrat. Foto meravellosa, poema trist

JL Martínez Hens dijo...

En el Nordeste de Brasil hay unos paisajes de dunas cercanas al litoral donde se ruedan algunas películas del desierto y de repente aparece en medio del desierto una "lagoa" de agua y es uno de los contrastes mejores. Vamos algo así como verde y blanco...La música de Brasil siempre dice algo. Amigo Ignacio, te recomiendo un viaje a Brasil ya!.

Beatriz dijo...

El desierto también es bello. Las dunas, el infinito, las formas sinuosas, incluso, eróticas... no sé, medio lleno o medio vacio supongo.
Saludos!

Agostina dijo...

solo hay arena...
quizá por todo eso y más algunos prefieran el desierto. nadie sabe.

MARIA dijo...

Amigo Ignacio cuando nos parece que todo es un desierto, cuando en ese desierto no hay flores, ni agua, nos queda todavía la esperanza... la esperanza de hallar un oasis.
Siempre después de los "momentos negros" cualquier rendija de luz puede aparecer radiante.

Un abrazo.

fgiucich dijo...

Cuando mueren las flores y el sol cae a plomo. Abrazos.

Maria Jesús dijo...

Hay momentos de vacío, de tristeza, de soledad en los cuales nuestro interior es un auténtico desierto, árido y desolado, pero es necesario superar esos momentos. Te dejo un afectuoso saludo y todo mi cariño, Ignacio