martes, 14 de octubre de 2008

Lenguaje asexual.

A muchos les parece absurdo el uso femenino que hizo la Señora Ministra de la Igualdad del lenguaje, empleando el termino miembra como una expresión polémica para provocar el debate político, favoreciendo la búsqueda de la igualdad. Estos mismos pretenden ridiculizarla tachándola de inculta, de progre trasnochada y de estar encabezando un ministerio vacío de contenidos que no es más que un despilfarro para las maltrechas arcas del Estado. Lo cierto es que, tras lo que parece un simple e involuntario error gramatical, existe, obviamente, la intención de reivindicar la relación que debe existir entre la mujer y el lenguaje, en una aplicación justa y equivalente de la comunicación entre ambos sexos.
Reconozco no haber reparado, hasta hace relativamente poco tiempo, en que el discurso, cualquiera que sea, siempre está escrito o pronunciado en términos masculinos. Ahora que lo sé y reparo en ello, me parece algo injusto que lamentablemente se repite con demasiada frecuencia. Esta masculinidad del lenguaje es involuntaria en la mayoría de los casos, fruto de miles de años de desigualdad entre hombres y mujeres, en los que el más fuerte ha impuesto siempre sus expresiones, para dominar incluso de forma subliminal. Y así se sigue haciendo todavía hoy, aunque como digo sin darnos cuenta, lo que no justifica que no se deba corregir.
Creo que las mujeres que se quejan de este defecto cultural tienen toda la razón, pues la injusticia y la desigualdad no deberían ser algo que se heredase de generación en generación. Hay que aprender a hablar, a pensar y a actuar de forma asexual, si es que verdaderamente creemos en la igualdad. Eso sería un síntoma muy saludable que avalaría el avance positivo de nuestra sociedad. No es nada fácil de conseguir, todo lo contrario, es mucho más complicado de lo que parece. Y por supuesto, considero más que necesario que dejemos de hacer chistecitos fáciles al respecto, porque feministas no seremos, pero graciosos un rato largo. No se le debe sacar más punta a este tema, en vista del informe de víctimas mortales por violencia de género que precisamente publica este ministerio. Una realidad que en absoluto hace gracia, de la que deberíamos avergonzarnos, pues somos una sociedad moderna, de un país del primer mundo, en el que los malos tratos se han de considerar una lacra social a exterminar. Debemos esforzarnos en ser gente civilizada, por tanto, es importantísimo que nos concienciemos para solventar este problema aportando nuestro granito de arena, que no es más que ser respetuosos y sensibles. No basta con ser buena persona, además hay que parecerlo.
El lenguaje correcto que hay que emplear debe ser aquel que introduzca, no sólo el sexo como criterio biológico en el discurso, sino también el genero socio sexual como criterio cultural, de tal forma que la mujer no tenga que expresarse como mujer, de manera sentimental o femenina, ni el hombre de manera varonil. Y si no cabe más remedio por la inexistencia de términos genéricos, emplear de forma paritaria las palabras, para articular mensajes que no agredan de ninguna forma. No sólo se hace daño golpeando, pegando, insultando, etc., sino que también se maltrata al hablar sin prudencia. Todas las personas somos iguales ante la ley, sin distinción por credo, ideología, raza o sexo. Somos iguales, en el pleno y más absoluto significado de la palabra y, por tanto, tenemos todo el derecho y la obligación de expresarnos como tales.
Ignacio Bermejo Martínez

19 comentarios:

Noray dijo...

¡Amén!

Un abrazo

Una ET en Euskadi dijo...

Si es así, pero también tenemos que ser prudentes, las exageraciones no nos hacen ningún favor, y por el acto generalmente mas politicamente correcto que verdaderamente sentido de feminizar TODOS los sustantivos terminan ridiculizándos; si, me sentí ridícula ante el "miembras".
Todos los esfuerzos que no excluyan el sentido común y que nos den el lugar que nos pertenece por derecho como vos decis, son bienvenidos, pero por favor, con prudencia...

яαιηвσω ιη тнє ∂αяк dijo...

interesante análisis e introspección.
considero que aveces nos damos cuenta del punto, pero hay que reconocer que es algo que culturalmente se nos ha impuesto. sin embargo tu propuesta se me hace interesante y de hecho bastante tentadora.
lenguaje asexual. veremos que tal nos resulta

tia elsa dijo...

Pues me parece perfecto tu razonamiento y proviniendo de un hombre tiene para mi doble valor.

Jesús Arroyo dijo...

Se tendría que comenzar por conocer la lengua, nuestra lengua. A partir de aquí, todo lo natural tiene que avanzar y enriquecerse. Mientras tanto...
¿Cuantos políticos, cuantas personas públicas, cuantos de nosotros conocemos el castellano?
Un abrazo Iganacio.

extractos... dijo...

Ay Ignacio,´qué de cosas quisiera escribirte!!
Yo siempre he pensado en personas, y separar sexos e incluso tendencias sexuales no va conmigo. De hecho empiezo a hacerme un gran lío para dirigirme (escribiendo) a según que sexo o tendencia. ¿por qué -digo yo- que lo de las inclinaciones sexuales también entraría? Aunque no deberia ser así, no sé...
Tu propuesta es más que interesante, pero como escribe por arriba nuestra amiga Et, prudencia.
En mi caso particular, no sabes como me molesta que se me nombre mujer compositora. Se nos separa de los compositores doblemente...y como dije una vez en una conferencia a la que fui invitada como MUJER compositora "acabo de reparar en que soy mujer...aunque hace tiempo que soy madre".
Claro ¿a qué nadie me preguntó si yo, a pesar de tener tetas, me consideraba mujer? ¿que sabe nadie?

Tienes razón en cuanto a las gracias que se hacen pesadas con lo de -miembra-. De hecho aquel día se hablo de mucho, e importante, pero los medios solo sacan el chiste. ¿y si lo hubiese dicho un hombre? ¿habría tantas risitas?

Reconozco que desde el primer día no sabía en que consistía este Ministerio. Siempre he pensado que la igualdad es un derecho por el que todos deben trabajar y no crear un Ministerio especialmente.
No obstante, me inclino por dar un margen de tiempo e ir viendo como se desarrolla su labor.

Uff! "manrrollao un montón"

Abrazos

Pd: ¿!Igualdad!? y esos padres que no matriculan a los NIÑOS en danza. De 111 alumnas que tengo este curso, solo DOS niños ( a cuyos padres felicitos por la elección)
¿Necesitaran los niños de este Ministerio para elegir danza?

ya. Me voy

Silvia dijo...

HOLA POETA!TU POST ES UN LUJO..
TODO TU BLOG ES REALMENTE BELLISIMO...
ESTE TEMA MUY BIEN EXPLICADO ,Y VINIENDO DE UN HOMBRE DE LETRAS AUN MAS.
PIENSO COMO VOS..
Y APOYO ATU MINISTRA..
ESCRIBE MAS SEGUIDO..ES MUY LINDO LEERTE..
GRACIAS POR COMPARTIR..
CARIÑOS SILVIA CLOUD.

JL Martínez Hens dijo...

Bueno pues yo he escrito en mi blog eso del Ministerio de Igual-dá, y tu artículo me hace pensar en ser más reflexivo y cuidadoso. No obstante, te aseguro que están pasando a diario auténticas barbaridades con la entrada de la ley de protección de violencia doméstica y de los Juzgados de violencia, hasta el punto de que muchos divorcios (donde como en toda ruptura hay conflictos), se están juzgando en cuanto a las medidas más importante en este tipo de Juzgados (vis atractiva del procedimiento civil en casos de violencia) por denuncias que no siempre son reales, y ésto a su vez está generando respuestas violentas de maridos que tras pasar un fin de semana en calabozos sin razón, acaban vengándose.

Esto pasa y sólo tienes que preguntarlo a cualquier Guardia Civil o Policía Nacional y te contará bastantes casos de detenciones injustas. Ellos no tienen más remedio que detener y como sea en fin de semana se tragan calabozos hasta el lunes ya que en los pueblos los jueces no van a partir del viernes. Luego salen en libertad pero no les hables de igualdad.

Por tanto como bien dice la compañera prudencia porque no todo es como puede parecer.

Isabel dijo...

Genial la reivindicación y la manera de exponerla. Toda la razón en cuanto a la igualdad ante la ley, como ciudadanos, y como dignos de los mismos derechos. Un abrazo.

Caperucita dijo...

Lo has bordado amigo, estupenda reflexión.
Ya va siendo hora de que las mujeres, no seamos ciudadanas de segunda categoría.
Saludos.

Anónimo dijo...

Maravilloso Ignacio esa fluidez de pensamientos, estoy encantada como puedes expresar en unos renglones tantas verdades, la carencia de muchos de los valores de la sociedad que nos rodea.Muchas veces me sentí agredida ante la imprudencia,la falta de respeto,el cinismo hacia mi persona. GRACIAS POR LAS REIVINDICACIONES alguien que te aprecia

Anónimo dijo...

Mi querido y admirado Ignacio: Es sorprendente la capacidad que tienes para decir tanto. No sé si el lenguaje ha de ser asexual o no. Nunca me lo he planteado, pero me quedo maravillado de lo que dices y de cómo lo dices, pero... ¿te crees lo que dices? Si es así felicidades. De todas formas un fuerte abrazo.
RUBEN.

Ignacio Bermejo dijo...

Hola amigos. Quiero agradeceros vuestras palabras, siempre tan solidarias y cariñosas hacia mí, pero os pediría que cuando dejéis un mensaje, lo hagáis con identificación, pues los mensajes anónimos pierden parte de su valor al desconocerse su procedencia. Creo que no es mucho pedir, ya que yo expongo mis opiniones firmándolas con nombre y apellido, por tanto considero justo que en vuestros comentarios también lo hagáis vosotros. Gracias.

Anónimo dijo...

Ignacio disculpa por no identificarme, quizás pierdan mis comentarios su valor pero me considero una persona timida y de esta manera puedo dar riendas sueltas a mis pobres críticas literarias.Solo decirte que te conozco personalmente y fui afortunada por tener entre mis manos el borrador del SECRETO DE LAS PIEDRAS antes de la publicación confie en tí.Soy alguien que te aprecia

CaTaRsIs InEsPeCÍfIcA dijo...

Hola!... ke tal?...
Es bien padre leer esta crónica viniendo de un hombre, y más aún con su nivel cultural. Y es tán cierto, no solo se trata de una expresión verbal, sino de una manera de pensar arraigada hasta lo más profundo de un núcleo social mundial; donde nos la rifamos desde infantes hasta el inicio de una vida adulta, donde al menos las mujeres nos preguntamos una y otra vez, qué es lo que no entendemos de el arbitrario acomodo de nuestra sociedad, "justa y protectora".

Y eso pasa tanto en su país como en el mío.

Sin embargo, qué reconfortante es leerlo.
Feliz fin de semana.

Campanita de BarZaires dijo...

Hola Ignacio, ya he puesto la poesía en Pentagramas en verso, perdona el retraso, espero que te guste, si algo no te parece bien me lo dices y lo cambio.
Todo lo que escribes tiene mucha calidad, me alegro de que compartas yodo esto con nosotros. Gracias. Un beso.

Paqui dijo...

Pase a saludarte y darte las gracias por tu comentario en mi blog.
Sobre tu post, decirte que está todo dicho y muy bien definido, nada más que decir.
Un saludo y feliz fin de semana

Alimontero dijo...

Querido Ignacio, tiempo que no pasaba y volver , pasar por aquí es muy atractivo e interesante por todo lo que conlleva leerte. En abril de este año, posteé acerca de "una nueva cultura - la mujer - escrito por un hombre: Alain Touraine":cree que el sexo femenino, por haber sido dominado, ahora no quiere dominar, sino que quiere "suprimir las relaciones de poder, de dominación y construir para ellas, y para los hombres también, una cultura muy diferente".
Entonces es que siento que juntos, de la mano, integrados, construiremos una nueva cultura...por lo tanto tu entrada me resonó y por eso te lo comento.
Me ha gustado mucho tu propuesta del lenguaje "asexuado" que mas que en el uso del lenguaje me atravería casi concretarlo en lo cotidiano,, me refiero su aplicación en las relaciones interpersonales tambien…
Siempre es un placer leerte,
Buen fin de semana Igna!!

Ali

sanjoni dijo...

http://www.capitanalatriste.com/escritor.html?s=patentescorso/pc_29jun08

En este caso estoy de acuerdo por parte contigo, pero me parece que me inclino en Arturo P.R., creo que fue una equivocación de la ministra, no a conciencia, sino porque a veces por igualdad llenamos el cupo de ministros y ministras. No soy ni machista ni feminista, creo que va en contra de mis ideales. Pero creo que los importantísimos puestos de gobierno, deben de ser ocupados por personas capacitadas, y no por una igualdad sin importar las capacidades.
Aún así, ok! con tu texto!