
Sr. Alcalde:
Con relación a las críticas que hice en mi columna el pasado martes, día 25/11, sobre la celebración de la tercera sesión extraordinaria del Parlamento Andaluz en el Teatro de las Cortes, decirle que tiene usted razón en cuanto que yo no estaba convenientemente bien informado, pues tal y como me insinuó, no fue un acto organizado por el Ayuntamiento, sino por el Consorcio para el Bicentenario, lo que en parte le exonera de responsabilidad y, por tanto, le debo pedir humildemente disculpas, como le prometí, y así lo hago públicamente.
No obstante, quisiera exponerle varios matices que considero importantes.
El primero de ellos es que no soy periodista ni juego a serlo. Mi participación en este periódico es a modo de colaboración para expresar una opinión libre e independiente sobre la actualidad local principalmente. Quiero que sepa que me documento exclusivamente en los periódicos, que es la forma normal que tienen los ciudadanos de informarse. No acostumbro a utilizar ninguna otra fuente de información, ni me aprovecho de los cargos que ocupo en las instituciones o asociaciones a las que pertenezco, porque eso me parece ilícito y desleal.
Matizarle que, aunque algunos no quieran creerme, no utilizo esta columna para hacer política en el sentido estricto que todos entendemos la palabra. Está claro que en la vida casi todo es política y mis opiniones no iban a ser menos, pero le garantizo que ésta columna de opinión no es el instrumento de ninguna opción política, ni religiosa, sino la manifestación pública del parecer de un ciudadano que libremente decide opinar sobre lo que ocurre en la ciudad en la que vive, en base a lo que lee en la prensa, para criticar todo aquello que considera injusto o perjudicial, y lo que no, aspirando tan solamente a participar de alguna manera en el termómetro social que usted debería interpretar de forma constructiva, y sinceramente confío en que así lo haga.
Con esto quiero aclararle que de ninguna de las maneras pretendo informar a nadie, pues ni estoy capacitado ni homologado para hacer tal cosa, sino simple y llanamente expresar mi parecer y compartirlo con aquellos a quienes les pudiera resultar interesante.
En segundo lugar, decirle que si bien no fue usted el responsable de organizar aquel acto y, por tanto, nada tuvo que ver con la contratación del catering que critico, sí ha sido partícipe y consentidor, pues de algún modo forma parte del Consorcio, y allí debería exponer y defender los intereses de San Fernando. No obstante, independientemente de quien lo contratase, dada la crisis, me parece una falta de sensibilidad más que reprochable, aunque le confieso que me pregunto que hubiera sucedido de haberse celebrado el acto en Cádiz ¿Cree usted que Teófila habría permitido que el catering no fuese encargado a una empresa de su localidad? Yo pienso que ella pelearía con uñas y dientes para defender los intereses de la ciudad que representa, y seguramente se haría respetar y oír por el cargo que ocupa, al margen de su postura institucional.
De todas maneras, quisiera recordarle que no es la primera vez que esta prestigiosa empresa a la que nos referimos ha participado en eventos organizados en esta ciudad con dinero público. Le ruego que haga memoria y recuerde otras ocasiones donde el Consorcio nada tuvo que ver, y en las que se ha contado con ella, lo que no digo en contra de nadie, sino para que comprenda que lo molesto es la contratación reiterada de esta empresa, porque considero que va en perjuicio y detrimento, insisto, de los empresarios de aquí, quienes podrían ofrecer igual o mejor servicio y seguramente más económico. Por ultimo, reiterarle mi compromiso con San Fernando y sus ciudadanos, aunque con mis opiniones, a veces, pudiera molestar. Eso es porque nunca llueve a gusto de todos.
No obstante, quisiera exponerle varios matices que considero importantes.
El primero de ellos es que no soy periodista ni juego a serlo. Mi participación en este periódico es a modo de colaboración para expresar una opinión libre e independiente sobre la actualidad local principalmente. Quiero que sepa que me documento exclusivamente en los periódicos, que es la forma normal que tienen los ciudadanos de informarse. No acostumbro a utilizar ninguna otra fuente de información, ni me aprovecho de los cargos que ocupo en las instituciones o asociaciones a las que pertenezco, porque eso me parece ilícito y desleal.
Matizarle que, aunque algunos no quieran creerme, no utilizo esta columna para hacer política en el sentido estricto que todos entendemos la palabra. Está claro que en la vida casi todo es política y mis opiniones no iban a ser menos, pero le garantizo que ésta columna de opinión no es el instrumento de ninguna opción política, ni religiosa, sino la manifestación pública del parecer de un ciudadano que libremente decide opinar sobre lo que ocurre en la ciudad en la que vive, en base a lo que lee en la prensa, para criticar todo aquello que considera injusto o perjudicial, y lo que no, aspirando tan solamente a participar de alguna manera en el termómetro social que usted debería interpretar de forma constructiva, y sinceramente confío en que así lo haga.
Con esto quiero aclararle que de ninguna de las maneras pretendo informar a nadie, pues ni estoy capacitado ni homologado para hacer tal cosa, sino simple y llanamente expresar mi parecer y compartirlo con aquellos a quienes les pudiera resultar interesante.
En segundo lugar, decirle que si bien no fue usted el responsable de organizar aquel acto y, por tanto, nada tuvo que ver con la contratación del catering que critico, sí ha sido partícipe y consentidor, pues de algún modo forma parte del Consorcio, y allí debería exponer y defender los intereses de San Fernando. No obstante, independientemente de quien lo contratase, dada la crisis, me parece una falta de sensibilidad más que reprochable, aunque le confieso que me pregunto que hubiera sucedido de haberse celebrado el acto en Cádiz ¿Cree usted que Teófila habría permitido que el catering no fuese encargado a una empresa de su localidad? Yo pienso que ella pelearía con uñas y dientes para defender los intereses de la ciudad que representa, y seguramente se haría respetar y oír por el cargo que ocupa, al margen de su postura institucional.
De todas maneras, quisiera recordarle que no es la primera vez que esta prestigiosa empresa a la que nos referimos ha participado en eventos organizados en esta ciudad con dinero público. Le ruego que haga memoria y recuerde otras ocasiones donde el Consorcio nada tuvo que ver, y en las que se ha contado con ella, lo que no digo en contra de nadie, sino para que comprenda que lo molesto es la contratación reiterada de esta empresa, porque considero que va en perjuicio y detrimento, insisto, de los empresarios de aquí, quienes podrían ofrecer igual o mejor servicio y seguramente más económico. Por ultimo, reiterarle mi compromiso con San Fernando y sus ciudadanos, aunque con mis opiniones, a veces, pudiera molestar. Eso es porque nunca llueve a gusto de todos.