lunes, 10 de noviembre de 2008

Aquel corral... (Homenaje a mi tio Curro)

Mis queridos amigos: Ayer 09/11/2008 falleció tristemente el último tío mío por parte de madre que quedaba con vida. Su nombre: Francisco Martínez Arriaza. Todos los demás hermanos fallecieron ya anteriormente, mi tío Rafael, mi tía Antonia, mi tía Carmen y mi madre Paquita.
Hoy se ha enterrado y ha sido un triste día, aunque debo reconocer que, por ende del destino, hacía mucho que no sabía de él. La vida se nos complica con nuestras muchas ocupaciones y nos despegamos sin darnos cuenta de nuestras raices.
En su entierro, viendo el profundo dolor de mi tía Juana y mis primos Curro y Fernando, su mujer y sus hijos, me vino a la memoria el recuerdo de un bello tiempo pasado en el que todos convivíamos en torno a un idílico corral. Un bello lugar que compartíamos, donde jugabamos, donde soñabamos, donde crecíamos. Aquellos fueron los tiempos de mi infancia. Hoy aquel lugar tan entrañable ha desaparecido, pero todos nosotros sabemos que alguna vez existió junto al mar, al lado de una playa conocida como de la Casería de Ossio.
Este poema que escribí hace mucho tiempo, está realmente dedicado a la memoria de mi madre, pero quiero que también sirva como homenaje para él, pues era su hermano y pienso que es buena idea que lo compartan, como hacíamos antaño con aquel lugar.


Que Dios lo tenga en su Gloria.
Descanse en paz.

El dulce olor a estiércol
que impregna mis recuerdos,
recuerdos de mi infancia
que ya no ha de volver.

La clara luz del día
teñida de nostalgia,
nostalgia de un almendro
enorme que crecía
regado por las risas
alegres de mis juegos.

La blanca cal quebrada
de una pared sin forma.

Aquel olor a hierba
mojada por la escarcha.

Aquel sabor amargo
del verde que cubría
tupido aquel corral.

Mi madre allá a lo lejos
vestida ella de negro.

Mi madre allí mirando
atardeceres miles,
con ojos apagados,
con ojos casi idos
con ojos escapados.

Aquella mar dormida
en un susurro azul.

El viento de levante,
jugando con las ropas
en el corral tendidas.

Aquellas calles viejas
de piedras encalladas.

Aquellas calles muertas
como muerta está mi infancia,
como muerto está el almendro,
como muerto está mi madre,
como muertos sus hermanos,
como muerta está la mar.

Aquellas calles muertas
perdidas para siempre
prendados se llevaron mis recuerdos
y de un zarpazo fuerte,
me arrancaron por siempre y sin saberlo
el alma.

27 comentarios:

muxica dijo...

A trocitos se nos van los amores y con ellos la vida. Se muy bien de tu tristeza; todos pasamos por el mismo dolor y siempre es el mismo dolor…
Mi más sentido pésame.
Un fuerte abrazo.

mia dijo...

Cómo se van

cómo nos dejan!

Si tú supieras

cuanto te entiendo!

Mi corazón junto

a tu dolor,

quedan los recuerdos.

♥♥♥besos♥♥♥

Maria Jesús dijo...

Lamento mucho la pérdida. Ha sido un placer leer tus tristes versos, como siempre llenos del sentimiento que reposa en tu corazón, querido Ignacio

extractos... dijo...

Preciosas palabras las que dedicas, aunque no podría se menos...!!las madres!!

Iba con frecuencia a esa playa cuando vivia allí

Mi pésame Ignacio

Anónimo dijo...

Amigo POETA, que sencillas son siempre tus palabras y que profundamente calan. Me has tocado el corazón con las punta de tus dedos. Te he visto jugar siendo niño con tus primos en ese paraiso que narras y me he emosionado. Que belleza, amigo. Aquello debió de ser el cielo. Un beso muy grande para ti y los tuyos en tu dolor.
Una que te aprecia y te admira.

CaTaRsIs InEsPeCÍfIcA dijo...

Mi mas sentido pésame,
son tiempos difíciles , que mueven el corazon y el alma, Dios quiera que encuentre la paz dentro del sufrimiento terrenal por el que debemos pasar cada ser mortal.

Un abrazo.

Auxi dijo...

Para descubrimiento el mio, al llegar a tu blog.

Madre mía que de palabras me quedan por descubrir. Y además con buena música, qué más se puede pedir?

Y ese "La rosa del sur" ...tiene buena pinta

Será un placer seguir visitandote, con tu permiso te enlazo.

Un saludo

Evan dijo...

Lo siento mucho, querido Nacho!

Te dejo un besito, hace mucho que no pasaba por aquí...

Volví!

El oficio de profeta es el oficio del poeta. dijo...

El Silencio es la libertad el abandono. Moieva
Pero como abandonar a los que se fueron y tu sigues vivo. Hoy abrí mi blog y encontré tu mensaje posiblemente de Guatemala sepas muy poco, porque no estamos lejos ni en el otro lado del mundo. Yo la tengo gravada a perpetuidad hasta que diga BASTA y me tenga que acoger a ese sueño eterno del cual no me despertarán. Pero te voy a contar aunque sea mas largo de lo que tu escribes. En 1934 a mi papá lo había regresado vivo de donde lo iban a fusilar, Y entonces mis primos los vascos mandaron un gran pastel para que festejaramos con la familia Pasarelli el retorno de mi padre que no había sido fusilado, y que se vá la luz, un apagón. Me dejaro a mí, chiquito, un niño con mis golosa ansias de comerme el pastel y mientras encontraban cuál había sido la falla, era un apagón generalizado. El dictador Ubico acostumbraba hacerlo para que su policía secreta que era la Reservada aterrorizara tocando las puertas preguntando por nuevos reos, solo esto me recuerda que Francisco Franco lo hacía en forma igual y todavía a penas estan queriendo levantar los testimonios en Francia en el Valle de los Caídos. Todos estaban viendo que era lo que sucedía, mientras encendieron las lamparas y los focos, yo me comencé a comer el pastel y cuando llegó la luz de vuelta me había comido todo el pastel, a nadie le había dejado, estaba todo manchado de la cara y lo que quedó fue para los demas, se rieron todos y esa noche tuve indigestión. Me habían llevado al zoologico a entretenerme antes de que llegara mi papá. El dictador había traído unos leones de Africa, donados por Musolini. Guatemala es un ´país estratégico hasta la fecha. Porque los italianos refugiados en Guatemala eran anarquistas de los de la bandera rosa, de los que lucharon por la libertad de Sacco y Vanzetti, así se hicieron amigos de mi familia. Los leones me habían impresionado por sus rugidos y sus uñas largas y le dije a mi mamá "estos son los que usaron en el circo Romano, Ubico no va a poner un Circo Romano en su feria" Una feria que él había inaugurado con lo usual de las dictaduras. Tenía "indios" lacandones, hombres silvestres de la cultura primigenia de la Selva Petenera. Y mi mamá me respondió -No, son para que los niños vean a las fieras enjauladas- -y Ubico debería estar enjaulado mama- Le habían anunciado a mi mamá que fuera al zoológico de la Aurora. que cuando regresara a la casa iba a tener una sorpresa. Y esa sorpresa fue que la fiera de mi papá había salido de su jaula, la bartolina. Así fue que en la noche después de haberme comido todo el pastel, comecé a soñar que los leones estaban en mi cama, en mi cunita que había comprado doña Lucia Passarelli para mí, ahí ellos tenía izada una bandera italiana, que era refugio internacional del Socorro Rojo. Ahí llegaban a refugiarse algunas fieras que se escapaban de la fiera de los hombres que querían cambiar a la otra fiera. En la noche se me subió la temperatura y veía leones por todos lados rugiendome y persiguiendome, Me quitaba el termómetro de la boca y hacía como que si fiera pistola pun pun pun. Y me querían devorar los leones, eso fue hace 74 años. Y anoche cuando estaba durmiendo, aquí en este Pueblo Mágico Coatepec, salí a la calle y cuando me dí cuenta me venía persiguiendo un león que se había escapado de mi sueño de niño. Me venía siguiendo, me metí al atrio de la iglesia y el león metió la cabeza por algun lugar y me acordé que si le había pasado la cabeza, le pasaba el cuerpo entero. Grrrrr rugió el león, se venía atras de mí, ya se había metido al atrio de la capilla abierta, yo salí, y me lamió el brazo buscando el sabor a carne vieja. Y ahí en ese instante me acordé que los leones viejos y enormes buscan presas fáciles, viejos y que están en la primera escala del equilibrio biólógico como animales carnívoros, yo era un plato suculento para él, no me podía defender, me lamió el brazo. Salí, le deje la puerta cerrada, y llegó mi mujer, lo agarró y ella si lo pudo dominar, pues ella tiene 38 años. Me dió las llaves del vochito, pero el león me volvió a gruñir y me alcanzó a lanmer de nuevo. Sacudió su melena y se le veia la baba derramandosele, se sacudió y apenas pude abrir el vochito, saltó sobre la puerta y me alcanzó a dar un lenguató sobre mis barbas, Me desperté, era mi gata consentida pidiendome que quería desayunar, la que se llama emiliana. Mi mente absorvente me regresaba a un sueño de niño. Es bueno relatar un sueño para un amigo sincero que en noviembre de aquel Lorca de la luna o del "Verde que te quiero verde" retorna a los recuerdos de un niño que se hizo viejo aprendiendo poemas de Lorca.

Anónimo dijo...

Ignacio mi más sentido pesame Tu poema es reflejo de dolor y la ausencia de una madre.Cuando perdí a mi padre hace un año, leí y vuelvo a releer cuando la ausencia se me hace insoportable "EL LLANTO DE LA CORNUCOPIA" confortando mi dolor, sintiendome consolada y comprendida.GRACIAAAAAAS.
Alguien que te aprecia
Mi padre fue un gran admirador del gran poeta Ignacio Bermejo

salvochea dijo...

Dificil decirle nada a alguien que no conoces, ante una situación de dolor.

Lo siento.

Me llamó la atención tu lugar de nacimiento al entrar "Desde mi noray" ,
y pese a ser de Cái y estar mil veces en la Isla, no conocí La Casería, hasta el año pasado que me llevaron ( si no me confundo)a cenar a Casa Bartolo, y pude disfrutar de un precioso atardecer desde ese lugar.

Me encantó tu poema.

Un placer leerte, volveré seguro.

Saludos desde El Bierzo.

Buscad la belleza.

Cecy dijo...

Te dejo un gran abrazo, querido ignacio...

Noray dijo...

Las dos últimas estrofas son imponentes, me has emocionado.

Tenemos tantos muertos
que viven en nuestro interior,
tanto muertos que asaltan nuestra memoria
a medida que pasa el tiempo,
mueren nuestras palabras,
mueren nuestros silencios,
mueren nuestro sueños
a veces antes de nacer,
tenemos tantos muertos
cohabitando con nosotros
que yo me siento también muerto,
aunque me de miedo la muerte.


Un abrazo.

Jesús Arroyo dijo...

Curiosamente, cuando se nos van, se adentran un poco más en nuestras entrañas, esta vez para quedarse. Forman parte de nuestra inmortal alma.
Un abrazo Ignacio, un abrazo.

Amig@mi@ dijo...

Siento entrar en tu mar cuando las aguas están revueltas, en este caso debido a la tristeza.
Muy bello el poema, aunque como digo triste, muy triste.
Te seguiré visitando ;)
Un beso y... ánimo!

Joselu dijo...

He seguido el enlace a tu comentario para conocer tu casa, y me he encontrado un hermoso poema que tiene versos muy apreciables. Aquella mar dormida/en un susurro azul./El viento de levante/jugando con las ropas/en el corral tendidas./Aquellas calles viejas/de piedras encalladas.
Un recuerdo emocionado y lleno de verdad poética. Un saludo.

Caperucita dijo...

Estos momentos de dolor por desgracia hay que pasarlos.

Te doy mi más sincero pésame.

El poema triste y bellísimo.

Mucho ánimo amigo y montón de besos.

Yolanda dijo...

Precioso el poema nacido del sentimiento y el dolor. Los que ya hemos pasado por eso lo entendemos. Con el tiempo la muerte ya no es tristeza tan sólo, es una fuerte presencia que no desaparece jamás.
Nunca nos recuperamos de la infancia, está dentro de cada uno con sus vivencias de todo tipo porque en ella empezamos a "ser" de verdad. Dichoso el que compartió espacio y vida con seres queridos, las raíces nos unen a los nuestros y sobre todo a "lo nuestro". Yo no las tengo apenas por circunstancias largas de contar, pero sí tengo seres queridos a los que cuido con esmero.
Gracias por leerme. Te seguiré.

JL Martínez Hens dijo...

Lo siento Ignacio. Este tipo de entradas nos ayudan ya que cuando uno repasa lo que ha escrito puede ver un momento especial de sentimientos que si no fueran por el blog se olvidarían.

Mi más sentido pésame,
José Luis.

Silvia dijo...

HOLA POETA AMIGO!NADIE CON PALABRAS TAN SIMPLES PUEDE DECIR COSAS TAN PROFUNDAS Y DOLOROSAS-
AMIGO SE TE MEZCLA EL DOLOR CON LA NOSTALGIA DE LO VIVIDO FELIZ EN FAMILIA...
LA MEJOR MANERA DE RECORADR ATU MADRE Y TIOS ES CON LO BELLO COMPARTIDO,LAS SENSACIONES QUE NOS DEJARON,,
TE ACOMPAÑO EN TU DOLOR...
REZARE POR TI Y TU FAMILIA.
HASTA LUEGO POETA...
BESOS SILVIA CLOUD.

Jonatan Santos dijo...

Aunque tarde, por culpa de mi desconexión, quiero enviarte el más fuerte de los abrazos que se puedan dar y mi más sincero pésame.
La muerte para mí, significa algo al igual de bello, triste. Es lo único que tiene la potestad de arrebatar lo que quiero, sin que yo pueda rechistar.
Un fuerte abrazo.

Mª Ángeles dijo...

Bonito poema. Siento mucho la muerte de tu tío. Es una tragedia separarnos de las personas queridas, pero no podemos hacer nada por evitarlo. Seguro que tu tío se sentirá orgulloso de que compartas con él el poema de tu madre.
Un saludo

bellota_b dijo...

La muerte trae nostalgia y con ella recuerdos de una infancia única.
Esas cosas están en el corazón y son imborrables.

Muy lindas letras para tu querida madre y a la vez dedicadas a tu tío.

Un cariñuuu desde Chile ;)

tia elsa dijo...

Sin duda un hermoso homenaje a tu tío! y tienes razón como nos alejamos de la familia, yo también tengo hermosos recuerdos de las reuniones con mia tias, un abrazo tía Elsa.

Adrianina dijo...

Ante todo mis condolencias.
Bello y triste el poema que le has dedicado a tu querido tío.

Te agradezco la bonita visita que has hecho a mi blog, de ese modo pude conocer el tuyo, es para entrar tranquila por la noche, capuccino de por medio, bello en palabras e imágenes.
Ya te sumé a mis enlaces, para estar pendiente de tus actualizaciones.

Te dejo un beso grande, me quedo un poquieto mas por aquí leyendo...

Ana dijo...

El mar guarda todas las miradas, Ignacio. Las de entonces se mezclan con las nuestras.
En la tarde brillan en la superficie miles de ojos de plata
al compás de la marea.
Míralo tú una tarde cualquiera...
No pueden irse del todo, se asoman.

Un abrazo y muy agradecida por tus palabras.
Es cierto soy de Cádiz.

Sami, pagando el precio... dijo...

Muchas cosas estarán muertas, pero nadie puede matar tus recuerdos. Yo también tengo recuerdos de antaño, que melancólica me ponen. Lo que mas me duele es pesar, que éramos tan felices y no lo sabíamos.

Te dejo un abrazo de osa, cariñosa