jueves, 20 de noviembre de 2008

Crisis navideña

Ahora sé, por experiencia propia, que en buena medida esta crisis económica es artificial y están agravados sus efectos por la repercusión publicitaria negativa de los medios de comunicación.
Las empresas que se dedican al sector navideño, como pueden ser las fábricas y distribuidoras de juguetes, turrones, dulces típicos, cavas, vinos, embutidos y jamones, quesos, lotes y cestas de Navidad, etc., se vienen quejando de una merma importante en sus ventas de hasta un 40%. Esta cifra, que se dice tan a la ligera, es una verdadera catástrofe, pues repercutida al capital real, supone muchos miles de millones de euros que se van a dejar de facturar, debido a una disminución drástica del consumo.
Los bolsillos, sobre todos aquellos más precarios, se retraen cautelosos y aminoran los gastos, enfocándolos exclusivamente hacia productos de primera necesidad. Hay un descalabro en el mercado de las marcas concretas, porque suelen ser más caras que las marcas blancas. Además, todo lo superfluo se elimina. Se controla el consumo de la ropa, del calzado y de la alimentación reduciéndose a lo estrictamente necesario y se excluyen las compras de otros artículos menos elementales, como pueden ser los perfumes, los complementos, las cremas de cuidado corporal y el resto de caprichos que mensualmente solemos darnos.
Las empresas están asustadas, pero más aun aquellas que trabajan para la Navidad y que elaboran productos perecederos, con una fecha de caducidad corta .
Una campaña navideña, como comprenderán, no se monta de la noche a la mañana, sino que es el resultado de un montón de cálculos estadísticos basados en facturaciones y consumos de años anteriores. Esos parámetros son el instrumento que normalmente se emplea para dotar los almacenes de los stock necesarios para atender correctamente una demanda que, en tiempos navideños, ha sido creciente hasta el momento desde hace más de veinte años. Nadie contaba, por tanto, con este parámetro diferencial que ha cogido a todos por sorpresa, el estancamiento del consumo del que nadie avisó a tiempo, ni economistas expertos, ni financieros, ni políticos. Nadie sabía a ciencia cierta qué iba a pasar. Nadie imaginaba que el sistema se ralentizaría de esta forma ni que sería tan complicado inyectarle la inercia necesaria para que siguiera funcionando. A la vista de lo ocurrido, los empresarios se cuestionan qué hacer con aquellos productos que se queden en los almacenes sin vender, y por tanto, sin generar la riqueza esperada. ¿Cómo afrontaran los costos de una materia prima que no se ha consumido? Es curioso y aterrador este efecto de la crisis, pero lo peor del caso, es que no existe solución posible, salvo confiar en que ocurra algo ajeno al sistema que cambie la trayectoria de los pronósticos más desalentadores. ¿Quiénes son culpables? Supongo que hay muchos factores, pero especialmente la televisión, pues publicita la crisis agravándola, produciendo un daño irreparable que le repercute incluso a ella, como pueden comprobar al observar la disminución de anuncios publicitarios navideños que se está emitiendo este año. Estos anuncios crean la ambientación necesaria para activar el consumo, pero ¿quién va a publicitar unos artículos que el propio medio que los publicita los está condenando? Por otro lado, muchos empresarios están haciendo también su agosto con la crisis, pues la están aprovechando para eludir la costumbre de regalar la típica cesta a los empleados y eliminar el aguinaldo. Ellos saben que este año nadie protestará. En fin, a ver si la Navidad es mágica como creemos y ocurre un milagro. Otra no queda.

28 comentarios:

Cecy dijo...

Porque una fiesta que tiene que ser tranquila, para estar en tranquilidad y con los nuestros, tiene que estar teñida de cosas que nada tiene que ver con la espiritualidad de cada uno y no importa religion o credo...

Besos IG

Rosa dijo...

no nos preocupemos que el sistema seguro que encuentra la manera de que sigamos consumiendo....es su balón de oxigeno y no van a dejar que se desinfle.
un beso y gracias por"si mi mirada hablara".
Rosa.

Una ET en Euskadi dijo...

Más allá de la crisis y de quienes sean sus responsables, yo pregunto; el control del consumo por parte de las familias evitando lo superficial ¿No debería ser la regla en vez de elnsíntoma de un desastre?
HE DICHO

Belén dijo...

Lo gordo es que nos tendremos que agarrar los machos si, pero no solo en Navidad... el milagro tendrá que suceder durante todo el año :)

Besicos

Auxi dijo...

Si al final del día contaras las veces que he escuchado por parte de mis clientes la palabra "crisis" perdería el tiempo, porque son cientos de ellos los que utilizan la palabra "comodín". Antes las conversaciones "comodín" era el tiempo, el frio, nevará este año?, nos tocará la lotería?.

Este año, no, este año la frase es, "con la crisis este año la Navidad esta jodida"

Entonces se cumplen mis sospechas, Navidad = Consumismo, si conseguimos eliminar esa igualdad de nuestra mente, y de hacer caso a todo lo que nos bombardean en televisión con la maldita "crisis" tal vez más de uno consiga pasar una Navidad algo más mágica de lo que esperaba.

Un abrazo

Ignacio Bermejo dijo...

Estoy leyendo algunos comentarios tremendamente acertados y con los que coincido plenamente, como el de ET o el de Cecy. Es cierto que la eliminación de todo lo superfluo debería ser la solución y no el problema, pero en eso radica la hipocresía del sistema. Un beso para todos.

ALMA dijo...

Cuanta razón Ignacio, sin culpables porque ellos somos todos ,hemos cambiado prioridades con el paso de los años y el consumismo a llegado a ser el escalafón mas alto en cualquier época o fiesta que se precie, cuando en Navidad en este caso deberíamos preocuparnos mas, de la convivencia y el reencuentro de quienes son lo mas importante para nosotros...
y esto lo sumo a cualquier ámbito, se nos olvida la verdadera esencia del ser humano, cegados por los brillos de la superficialidad...

un beso...

ALMA

Silvia dijo...

HOLA POETA!PERFECTAMENTE NARRADA LA SITUACION ACTUAL MUNDIAL.
AQUI EN ARGENTINA LA COSA ESTA FEA..YA HAY SUSPENDIDOS,DESPIDOS..Y EMPRESAS QUE CIERRAN..
NO SE ESTAS FIESTAS COMO HARAN ALGUNOS PARA LLEVAR PAN A SU MESA..ASI QUE POR AQUI LA ELIMINACION DE LO SUPERFLUO YA ESTA....
BESOS.
SILVIA CLOUD

Ana dijo...

Se supone que el espiritu navideño no debería de recaer en si tengo una cesta de mantecados o solo un puñado.. hemos convertido estas fechas en un momento para derrochar en langostinos, hacer grandes cenas y promover un consumismo ilimitado que no hacemos el resto del año, aunque este venga a ser mas austero por la susodicha crisis.
El verdarero significado de la navidad es reunirse con la familia, estrechar vinculos que en otra fechas no se hace, y para el cristiano, conmemorar el nacimiento de Cristo. No apagemos esa espiritualidad con cosas mundanas y materiales.. si no se toman langostinos pues otras cosas mas austeras, pero eso si, rodeado de las personas que quieres.
Un beso!

Soledad Sánchez M. dijo...

Suscribo plenamente tu artículo, Ignacio. Y redundo en destacar la hipocresía que nos rodea. Deberíamos aprovechar la crisis generada y magnificada sin duda por determinados intereses, para replantearnos el consumo responsable.

Me quedo con la Navidad como tiempo de reflexión personal, al margen de las creencias de cada uno.

Un beso.

Soledad

lichazul...elisa dijo...

para mí la navidad es siempre un acontecimiento mágico y sobretodo reconciliador
con el mercadeo y con la fé

la gracias está en saber donde poner el equilibrio y el verdadero sentido a este cumpleaños:-)

muakismuakis

tia elsa dijo...

Estamos en una sociedad de consumo y cuando crisis la retracción de la demanda produce muchos males, el primero es sin duda el desempleo, esto funciona como una máquina con sus engranajes. Es verdad que no deberiamos ser tan consumistas pero la realidad es que de nuestros consumos dependen los bolsillos de todos de los otros y los nuestros. Es un tema sin duda muy polémico, besos tia Elsa.

Anónimo dijo...

Es triste que pensemos no poder celebrar una navidad por no tener una simple cesta. El espiritu navideño se alimenta de otros sentimientos,aunque suene un poco cursi. Muchos estamos carentes de amor, fraternidad, unión, calor humano,solidaridad. Quizás en estos tiempo de crisis, nos sobren las cosas materiales y necesitemos el apoyo de los demás. Muchos padres en desempleo, no podran poner los reyes a sus hijos y eso si es triste.
No estoy triste porque un empresario con su campaña navideña no pueda ponerse las botas como otros años explotando a sus trabajadores. Que este año sea generoso y de anticipos a sus trabajadores sin saber sus beneficios. Muchos trabajadores en otras campañas navideñas dejamos nuestra vida sin esperar nada a cambio. Feliz Navidad,un saludo Ignacio de alguien que te aprecia.

Caperucita dijo...

A mí lo que más me asusta de la crisis, en época que para algunos son de grandes derroches como las navidades, es a todos esos que les gusta quedarse con los bienes ajenos.

Ojalá podamos tener unas navidades en paz.

Besos.

La gata Roma dijo...

Ojalá con la excusa de la crisis la Navidad fuera menos.. “intentsa”. A mi es que no me gusta mucho, pero sinceramente, no lo creo.
kisses

Amig@mi@ dijo...

La cosa está fea, pero hay que dejar de decirlo a todas horas, y si no podemos brindar con champán brindaremos con gaseosa. Hay que empezar a poner al mal tiempo... buena cara.
Un saludo

Lotes de Navidad dijo...

No se puede negar que existe crisis, evidentemente, pero si es verdad que existe un fenómeno que se llama el efecto distorsionador de las predicciones. Si un banco anuncia que va a tener pérdidas, los posibles inversores se retraen, por lo que las pérdidas reales serán mucho mayores de las esperadas. De ahí, por ejemplo, la campaña de Aznar del "españa va bien", buscando provocar un optimismo que aún no era razonable. Pero sí es verdad que, por provocar un cambio de tendencia, se nos tenga que mentir y disfrazar la gravedad real de la crisis.

Anónimo dijo...

eSTE ES UN COMENTARIO DE PRUEBAEñl solitario

Anónimo dijo...

La crisis es mundial pero la nuestra es particular y a ella nos debemos de aTENER PARA ATAJARLA Y NO ESPERAR A VER QUE HACENB OTROS PAISES PARA NOSOTROS SEGUIRLOS DESPUES.eL SALITARIO

Anónimo dijo...

pues realmente a mi me da igual si ese empresario vende o no sus productos navideños,yo solo quiero encontrar el dia de reyes esos zapatos rojos q tantas veces he pedido espero q la crisis no afecte tanto como para tener q esperar otro año mas.

Guinda de Plata dijo...

Hola, Ignacio.

Me ha encantado esta entrada porque explicas perfectamente una situación que, efectivamente, yo también me había planteado, y era el impacto de la crisis sobre las empresas que prácticamente hacen su caja de cara a las ventas de Navidad. No solamente yo, sino más analistas en prensa y otros medios, ya nos habíamos dado cuenta, como expones tú, de una menor publicidad navideña en televisión. Sí, es cierto que aún estamos en noviembre, pero en años anteriores ya estábamos a estas fechas saturadísimos de turrones y perfumes.

Es muy triste algo que he leído en uno de los comentarios y es que habrá muchos padres de familia (incluyo a las madres por supuesto, porque odio ese lenguaje paritario del padres-madres) que estén en paro y pocos (o ningún) juguete podrán poner a sus hijos. Desde aquí exhorto a que todos hagamos un esfuerzo y limpieza de armarios para ir cediendo los juguetes que aún estén en buen estado, concienciando a nuestros niños, para cederlos a Cáritas u otro tipo de organizaciones y que todos los críos tengan algún juguete en Navidad.

Pienso lanzar también este mensaje en mi blog, por si sirve de algo.

Besos,

B.

Inés dijo...

Hola Ignacio,

Gracias por tu visita, me hizo mucha ilusión y también por tu comentario.
Tu blog me encanta, está vivo, me llevo tu link para seguir visitándote.

La reflexión que haces me parece muy buena, inteligente. Estoy de acuerdo con lo que escribes.

un beso
te iré leyendo poco a poco
hasta pronto!

bellota_b dijo...

Me gusta leer inquietudes que generalmente todo tenemos,pero muy poco ahondamos.Eso se hace un ser muy sencible.
EL consumismo está envuelto en el sistema que nosotros mismos apoyamos.
Ojalá las navidades volvieran a ser las de antes...esas de las que yo era feliz con una pelota de basquetbol sin importa su precio.

un cariñuuuuu otra vez de Chile.


http://muereoresucita.blogspot.com

;)

Anónimo dijo...

IÑAKI que razon tienes, tu que de esto sabes mas que nadie, esperemos que la crisis pase poco a poco, pero no porque espere este año menos cestas de navidad sino porque el obrero parado con familia encuentre un trabajo digno y duradero. ¡QUE DIOS LO HAGA¡, porque como confiemos en los hombres ,estamos aviados.EL SOLITARIO

A dijo...

navidad no es tanto dar un rgalo como celebrar que lo recibinos hace mucho tiempo
besos felices
A.

JL Martínez Hens dijo...

Hace años que la Navidad es un asco por el consumismo. Este año creo que las cosas cambiarán y se vivirá más el sentido de la familia, el dar un paseo por la naturaleza (de momento gratuito), y otro tipo de actos que eviten esa compra compulsiva y ese sentimiento de culpa del que no le compra el regalo más caro a sus hijos.

Mari Carmen dijo...

Yo también creo que la crisis es en parte inventada y a algunos les viene muy bien que así sea. De todas formas, tampoco está mal dominarse y no gastar por gastar, cosa que se hacía muy alegremente hasta hace nada.

Saludos,

El callejón de los negros dijo...

Crisis real pero artificial, desde luego. La crisis de valores, de humanidad llevamos años arrastrándola, ni transición ni leches, nos metieron dentro de una fosa que ahora los que salen son zombis sin sentido ni dirección, y así nos va a la gente joven ;-)

Antonio