jueves, 17 de abril de 2008

Las viejas locas (Cántico de lo absurdo)

“Corren las lagartijas
subiéndose a las antenas.
Debajo las viejas barren y friegan.”

“Arriba las lagartijas
se ríen de las viejas locas
que no cesan de cocinar”.

“Las viejas fríen berenjenas,
para sus hijos ausentes,
que jamás regresaran,

porque los mató la guerra.”
©Ignacio Bermejo

28 comentarios:

Críptica dijo...

Viejas locas de amor y esperanza. Lagartijas crueles con eco de rencor viejo en la cola.

Besos Ignacio.

PIZARR dijo...

Gracias por tu visita. Voy a ponerme al día de tu blog.

Un saludo desde Bilbo

Evan dijo...

:(

Este poema me recuerda a la tristeza de la guerra de Malvinas...

Un beso, Nacho!!

Panflín dijo...

Qué fácil es reirse de aquél que vive en la sencillez, o en la penuria, preparándose para lo cotidiano que nunca llega.
Viejas laboriosas, previsoras y amorosas que merecen una mirada limpia, no de lagartija rastrera.

Olga S.Isidro dijo...

“Guerra dolosa y cruel
incesante en su martirio,
que arrastra a inocentes
a un camino muy sufrido”

Sus palabras citan la realidad cotidiana en muchos lugares.
Mi más cordial saludo.

Noray dijo...

Dolor inmenso anclado en la ausencia.

Un abrazo.

Bohemia dijo...

pobres madres que tienen que asumir un dolor tan grande, suerte ser lagartija y tener la sangre fría...para no sufrir...


Bellísimo Ignacio

Elisa & Rafa dijo...

Una composición original, tomando como "tapadera" a las lagartijas para dejar mudo por último al lector con la cruda realidad final.

Un saludo"
*elisa*

Pasion_intima dijo...

Tristes palabras pero reales, ausentarse del dolor..

Besitos de viernes

Pasion

irene dijo...

Crueles lagartijas que no conocen el dolor de una madre que pierde un hijo y que nunca quiere aceptarlo.
Un abrazo.

CalidaSirena dijo...

Que triste poema, donde la muerte y el amor de una madre van de la mano.

Un cálido beso de sirena

Cristina dijo...

Un poquito absurdo si es Ignacio, sin ánimo de ofender claro está

Saludos

Buen fin de!

Nohema Rios dijo...

Y sí que es absurdo, estarse matando en la cocina, esperando por alguien que jamás degustará las berenjenas. La defensa de la negación, pero qué más se puede pedir cuando a una madre le han arrebatado a sus hijos.
Abrazos!!!

Ignacio pasa de nuevo a mi blog, hay algo para ti ;)

NataLia dijo...

....es tan grande el dolor sentido que el sentido ya no existe...
Te beso..

María dijo...

Qué manera más peculiar y original de expresar con el ejemplo de los animales el mundo real humano de la existencia tan verdadera de la crudeza de nuestros días. Me dejas anonadada por ello.

Te felicito por la manera que tienes tan peculiar de compaginar los diferentes tipos de poemas, y en ellos mismos de poder comprobar la variedad de la composición de tus palabras.

Un abrazo.

Ignacio Bermejo dijo...

Bueno, no creo que sea absurdo. El dolor las enloquece y siguen cocinando porque locas se evaden de su realidad. Es una manera de expresar que no quieren asumir su sino, su destino.
PD: Y decid lo que peseis con libertad. No tengo derecho a ofenderme, todo lo contrario, agradezco vuestras visitas y más vuestras opiniones, sean cuales sean. Un beso a todas, un abrazo a todos.

LUNA dijo...

que triste poema.

tengo muchos nombres dijo...

uyuyuiiii
que ziniehtroh no ehtamoh poniendo

me gusta como escribes

;-)

Antiqva dijo...

Que tiempos, amigo, en que los trigos crecian hermosos regados con tanta sangre...

Un saludo en la distancia

BELMAR dijo...

Se te agradecen las palabras derramadas en "ALCOHOL Y EROTISMO DOMINICAL CHILENSIS" en "LADO C"...

CecydeCecy dijo...

la ausencia de un hijo que se lo llevo la guerra debe ser un dolor desgarrador para una madre.

besos

Raquel Fernández dijo...

Impresionante. Lo he leído una y otra vez. Te felicito, de verdad.
Un abrazo!

MOIRA dijo...

Gracias por dejar tu huella en mis sueños...

Añoranzas?..supongo que todos añoramos las cosas que nos dan calor y de las cuales nos alejamos por algún motivo..

Sí..yo añoro afortunadamente y lloro..deseo..sonrio..recuerdo..
..grito..lucho..vivo.

Sabés, ahora recuerdo que hice una cancioncilla sobre ese cádiz al que adoro, después de mi graná..jajjajaj..te la dejaré estos dias en mi blog, espero estár a la altura..y espero encontrarla entre mis carpetas de relatos y canciones..porque son un cajón desastre que lo flipas!!!

Besos de sal y brisa

∂ZuL™ dijo...

Hola Ignacio un placer tenerte en mis visitas, espero verte de nuevo en mi escondite favorito, respecto a tu pregunta no tengo idea porque le pusieron 8 cosas a esas preguntas, pero se me hizo interesante contestarlas, veo que tienes temas interesantes, me tendrás de visita si me lo permites...

Manuel Amaro dijo...

Es una forma de dar de lado a la locura.

Lula May dijo...

Vaya, este poema va derecho a la herida sin adornos ni artificios. Exactamente igual que la déspota realidad.

Besos, Ignacio,
Lula.

mia dijo...

Tremendo amigo mío

ante ese dolor me inclino

mi sensibilidad,se inclina

mi costado maternal se inclina,

todo mi ser se estremece,

porque mientras te leo

y escribo,esas madres

se inclinan

dobladas de dolor ,

de muerte heridas!

♥♥♥besos♥♥♥

Franziska dijo...

Cuando hablamos de viejas ¿qué queremos decir? ¿Nos referimos a las ancianas? Pero las ancianas pueden ser las abuelas, no las madres con hijos en la guerra.

¿Por qué suponemos que las lagartijas no tienen como especie viva sus propios sentimientos?

El fracaso de las viejas madres es aferrarse abiertamente a la esperanza -que es lo único que puede salvarlas- y de no haber sido capaces de impedir que sus hijos vayan a una guerra en la que no han hecho nada para participar.
Las podridas y malditas guerras a las que van los tontos que no saben defenderse. Si supieran defenderse, le dirían al Rey o al Presidente que irían siempre y cuando él estuviera en primera línea de fuego. O mejor que dirimieran sus diferencias como hacían los antiguos: enfrentamiento de un rey contra otro y punto final. No hay guerra sin guerreros ¿por qué van tan dócilmente los hombres a la guerra?


Bonito tema. Interesante. Estos son los temas que me gustan a mí.

Un cordial saludo de Franziska (por favor, nunca me llames de otro modo: no lo soporto).